CORNADA DE LOBO
Lejísimos
AL LADITO y en el fin del mundo parecen andar. Ven desde sus pueblos las cúpulas y cópulas de esta ciudad que cubre sus cielos con varillas de un paraguas sin tela, enjambre de grúas que ponen en erección las ganas de metro cuadrado. Y, sin embargo, no pillan el rebufo del tren desbocado de la modernidad porque no les conceden ni la realidad virtual que llega por internet. Son los pueblos del municipio de Garrafe de Torío; tan cerca nosotros, tan lejos ellos. Levantan la voz para que los planes de informatización, de expansiones y de bandas anchas que predica la Junta sean algo más que palabrería institucional y promesas escritas en el agua de un reguero que corre que se las pela. De las quince localidades que andan en estas miserias informáticas, cinco ni siquiera tienen línea, porque han de resolver su penuria telefónica con radioenlaces que implantaron provisionalmente en su día para taparles el grito y el atraso. Uno de ellos es Fontanos de Torío, tierra de manaderos aupada al ático de esta ribera baja. En la misma oscuridad andan Valderilla, Riosequino o Abadengo. El caso es que Fontanos fue el último pueblo de todo el contorno en recibir la luz eléctrica, cosa que no sucedió hasta entrada la década de los setenta, de modo que allí la tele sólo se veía a pedales y, gracias al apagón, las gentes aún charlaban alrededor de la cocina de horno, o marmuraban , malmetían y chismorreaban, que esa es la verdadera comunicación cazurra... pero mirándose unos a otros y no todos a un aparato y en entre dientes. Parece increíble que la docena de kilómetros que separa a estos pueblos de la capital sean un desierto inmenso e infranqueable. Miedo da que esto sólo pueda arreglarse cuando los funcionarios tengan que hacer media jornada en casita, tranlaranlarita, y se obligue el Estado a pornerles líneas y material de ordenata. ¿Será entonces?... Las gentes que claman contra esta marginación acusan al estaribel autonómico y confederados de aplazar y rehusar el compromiso. ¿Calculan desde su estrategia electoral ( si me votas, te pongo ) que aquí no quedan votos por pillar, que está todo el pan vendido, así que les ponen a todos ellos a roer estaca?... Pues maldicen. Y como nací yo en esa ribera (del Torío vibrador y soy hermano de la espuma), a ser eco me apunto con algún derecho.