«El 95% de los cuidadores acaba con depresión y ansiedad»
Atender a un enfermo con gran dependencia no sólo es una tarea dura, sacrificada y compleja, sino ademas de riesgo sanitario. El que supone para la salud de quien se convierte en cuidador principal (segun datos del ministerio, el 83% son mujeres). Así lo confirma Juan Bonome, psicólogo de la Asociacion de Familiares de Enfermos de Alzhéimer (AFA), tras comprobar a diario los trastornos, tanto fisicos como psicologicos, que padecen los y las cuidadoras de quienes padecen esta agresiva enfermedad degenerativa. Problemas fisicos Los principales, segun explica, son las alteraciones en el sueno y los problemas musculares, motivados generalmente por tratar de ayudar a moverse al enfermo. «El familiar cuidador no es un profesional y, pese a la buena voluntad, no sabe cómo mover adecuadamente al enfermo», apunta el psicólogo. También está documentada la aparición de migrañas, el abandono del ejercicio físico y del propio cuidado en beneficio del enfermo dependiente. Problemas psicológicos A medio camino entre la dolencia física y la psíquica sitúa el psicologo de AFA el agotamiento crónico de los cuidadores, lo que les imposibilita no sólo hacer cualquier actividad física, sino también desarrollar lo que en el pasado fueron sus aficiones, como escribir o tocar instrumentos musicales. Pero en el plano psicológico, los trastornos mas extendidos son el estrés, la depresión y la ansiedad. El llamado síndrome de Burnout o «del quemado» es otra de las afecciones de los cuidadores, que se traduce en frustración, malestar, falta de motivacion y, finalmente, demanda de atención sanitaria. Al abismo Para Bonome, el caballo de batalla de los ciudadores es «el sentimiento de culpa», y la ayuda y apoyo sociales son fundamentales. Si no los tienen, un pequeño porcentaje acaba en el abismo: el suicidio o el asesinato.