La mortalidad en las vías del país se ha reducido un 33% desde el año 1991
El alcohol provoca en España una de cada tres muertes en carretera Nuevas leyes y mejores infraestructuras
Cada día, 33 menores de 25 años pierden la vida en accidentes de tráfico en Europa
Aspecto que presentaba la A-2, carretera de Barcelona, atascada en ambos sentidos debido a la lluvia
El 29,5% de los conductores que murieron en un accidente en las carreteras españolas habían bebido por encima de las tasas permitidas por la ley, según los datos que ayer hizo públicos la Comisión Europea con motivo del día mundial de la seguridad vial, y que sitúan a España como el país con mayor porcentaje de conductores ebrios que perdieron la vida en un siniestro de tráfico. El comisario de Transportes, Jacques Barrot, aseguró ayer en Bruselas que la Unión Europea está en disposición de alcanzar el objetivo de reducir en 25.000 el número anual de muertes por accidentes de circulación, pero insistió en la necesidad de no bajar la guardia, especialmente en la vigilancia de las tasas de alcoholemia, en el cumplimiento de las normas de seguridad, en la mejora de las infraestructuras y en la fabricación de vehículos más seguros. En ese sentido, Barrot recordó que cada día mueren en las carreteras europeas 33 jóvenes de entre 18 y 25 años, un grupo de edad que sólo representa el 10% de la población, pero que acumula más del 21% de todas las muertes por siniestros de tráfico que ocurren en la UE. España supera ligeramente esa media, con un 22%, pero hay países como Francia e Irlanda donde el número de jóvenes fallecidos se acerca al 30%. España también está cerca de la media de muertes por cada millón de habitantes -85 frente a los 86 de la UE-, muy por debajo de Grecia y de los socios bálticos, donde esa tasa se sitúa por encima de las 150 muertes anuales en carretera por cada millón de habitantes.Pese a todo, Barrot se mostró esperanzado y recordó que en los últimos 15 años se han reducido un 23% las muertes en accidentes, con descensos tan significativos como los de Luxemburgo -un 49% menos que en 1991-, Francia y Portugal -un 42% menos- y España, donde el año pasado murieron por esta causa 3.699 personas -en 1991 perdieron la vida 8.837-. Según los datos que facilitó ayer la Comisión, entre 1990 y el 2006 murieron en accidentes de tráfico en la Unión Europea 931.000 personas, lo que significa una media de 121 al día. El comisario de Transportes señaló ayer los tres ejes en los que la UE debe centrar los esfuerzos en materia de seguridad vial. Infraestructuras más seguras. Una directiva comunitaria obligara a hacer estudios de impacto sobre seguridad en todos los proyectos de construcción o modernización de vías Vehículos mejor equipados Bruselas estudia instaurar la iluminación diurna obligatoria; espejos contra los angulos muertos en los camiones y furgonetas; y sistemas de frenado y estabilización electronica de serie en todos los coches nuevos. Estudia la viabilidad de los limitadores automáticos de la velocidad. Conductores responsables Se establecera un carné de conducir europeo a partir del 2013; una directiva que permitirá sancionar, perseguir y cobrar las multas a los conductores en toda la UE. En el 2001, Bruselas lanzó un plan cuyo objetivo es llegar al 2010 con sólo 25.000 muertes anuales, es decir justo la mitad de las que hubo en el año 2000. Las carreteras españolasregistraron ayer retenciones en las salidas de Madrid y Barcelona, y en los accesos a Valencia, en el inicio del puente de mayo, en el que hasta las 20.00 horas falleció una persona.