En este periodo se contabilizaron 2.232 siniestros, con 6.044 hectáreas quemadas
El primer cuatrimestre registró el menor número de incendios de la década
Sevilla reúne a un millar de personas en la IV Conferencia Internacional sobre Incendios Forestales
La ciudad de Sevilla alberga la IV Conferencia Internacional sobre Incendios Forestales
El primer cuatrimestre del año ha registrado el menor número de incendios forestales de la década. Así lo confirmó ayer la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, quien recordó que, junto a condicionantes climatológicos y naturales, el 90% de este tipo de siniestros son intencionados o causados por una negligencia, y abogó por el desarrollo del medio rural como herramienta fundamental en la lucha contra el fuego. Durante la primera sesión de la IV Conferencia Internacional sobre Incendios Forestales (Internacional Wildland Fire Conference), que reúne en Sevilla a mil representantes gubernamentales, técnicos y expertos, la ministra subrayó que entre enero y abril se han contabilizado 2.232 conatos o incendios de más de una hectárea -un millar menos que el ejercicio anterior- y 6.044 hectáreas quemadas. Estos datos contrastan con los contabilizados en 2006, cuando en el mismo periodo se produjeron 3.345 siniestros que quemaron 17.833 hectáreas, casi el triple que la superficie calcinada en lo que va del presente ejercicio. Desde 1997, la media de siniestros en los cuatro primeros meses del año se sitúa en 6.660, con una superficie quemada de 32.939 hectáreas. La ministra destacó que en los últimos tres años su departamento ha duplicado los medios materiales y humanos para ayudar a las comunidades autónomas en la lucha contraincendios y ha aumentado de 59 a 69 los grandes medios aéreos. Narbona recordó que el incremento de los incendios forestales en los últimos años ha ido parejo al abandono del medio rural y a la pérdida del valor económico y social del bosque, un éxodo a las grandes ciudades o incluso el litoral que motiva que «tres de cada cuatro personas vivan ya en tan sólo el tres por ciento del territorio nacional». Por este motivo, subrayó la trascendencia del proyecto de Ley sobre Desarrollo Rural Sostenible en la lucha contra el fuego, un marco normativo de referencia que aspira a «impulsar en el medio rural un desarrollo sostenible que intensifique la puesta en valor de los valores forestales y fije a la población en el medio rural», frenando así una de las causas de los incendios. Narbona consideró que el fuego representa un desafío «fundamental» para el presente y el futuro, tanto por la pérdida de biodiversidad y aumento de la desertificación que causa como por la amenaza del cambio climático, y subrayó que, a su juicio, España afronta este problema «con una auténtica política de Estado, que compromete a todos los departamentos de la Administración central, aunque sea competencia de los gobiernos autónomos».