Gente de aquí y de allá | El último trovador
Bob Dylan ya es príncipe El genio cantó en León
El Premio Príncipe de Asturias de las Artes se rinde al cantante estadounidense, un hombre que soñó con cambiar el mundo. El jurado le considera «un mito viviente»

Bob Dylan en uno de los últimos conciertos que ofreció en España
El cantautor Bob Dylan ha obtenido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2007, concedido ayer en Oviedo por un jurado que le considera «mito viviente en la historia de la música popular y faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo». Su presidente, José Lladó, fue el encargado de leer el acta oficial del galardón en la que se señala que «austero en las formas y profundo en los mensajes, Dylan conjuga la canción y la poesía en una obra que crea escuela y determina la educación sentimental de millones de personas». Por ello mismo, añade, «es fiel reflejo del espíritu de una época que busca respuestas en el viento para los deseos que habitan en el corazón de los seres humanos». Entre los integrantes del jurado se encontraba el escritor y periodista Fernando Delgado, quien subrayó que personajes como Bob Dylan contribuyen a mejorar la sensación que el pueblo norteamericano deja en el mundo. «Hay otra Norteamérica y es la que representa gente como Al Gore, también premiado aquí, o Dylan». La candidatura de Bob Dylan había sido propuesta por el crítico literario Andrés Amorós, aunque varios miembros del jurado se sumaron a ella con entusiasmo. Su candidatura se impuso en las últimas votaciones a la de la pianista portuguesa, María Joao Pires, a la de los arquitectos Frank Gehry y Rafael Moneo, y a la del compositor Andrew Lloyd Weber. 1397124194 Himno de un pueblo Robert Allen Zimmerman (ese era su verdadero nombre), nació en 1941 en Duluth, Minnesota, en el seno de una familia judía. A los ocho años sabía tocar el piano. A los diez, la guitarra. Pionero en la introducción de la literatura en la música popular, fusionó por primera vez los ritmos de origen europeo y afroamericanos, lo que supuso una influencia decisiva para las generaciones posteriores. Mal estudiante, dio sus primeros pasos en los ambientes folk de la universidad de Minnesota. Obtuvo su primer contrato en un local de streap-tease . En 1962 Dylan graba su primer disco que llevaba por título su nombre. Antes de acabar el año, el músico compone varios temas que más tarde se convertirán en himnos del movimiento pacifista como Blowing in the wind. En los siguientes tres años llegarán otros cuatro álbumes y con ellos grandes éxitos como Mr Tambourine Man, Chimes of Freedom o It Ain't Me, Babe. Siempre inconformista, rechaza esos títulos con un inesperado regate. Primero amaga con un giro hacia la música electrónica con Bringing it all back home y en la primavera de 1965 viaja a Inglaterra. Allí conoce a los Beatles a los que, además de introducirles en el consumo de la marihuana, influirá decisivamente en la manera de escribir sus canciones, como reconoció John Lennon. Uno de sus grandes amores fue la cantautora Joan Baez. En la década de los 80, después de una crisis religiosa se alejó del judaísmo y se acercó al catolicismo. Candidato al Nobel La sombra de Dylan, propuesto en varias ocasiones para el Nobel de Literatura, se amplía y su legado crece con reediciones como la de este mismo año de la película Don't look back , dirigido por Pennebaker durante la gira por Inglaterra de 1965, aunque su personalidad se mantiene escurridiza. El cantante Bob Dylan actuó hace tres años en León. Fue la estrella de las fiestas de San Juan y San Pedro en el 2004. Llenó la Plaza de Toros. En aquella ocasión no se dejó hacer fotos. Ofreció en total seis conciertos en España, la gira más extensa que ha llevado a cabo en este país. Más de 8.000 personas escucharon al legendario cantante norteamericano en León, en un concierto íntimo, en el que prohibió entrar a los fotógrafos.