El Plan de Recuperación está logrando incrementar la supervivencia de la especie
Más de 300 parejas de cernícalo primilla anidan en Villafáfila
Colocar nidos artificiales y reparar palomares, algunas de las actuaciones realizadas
La Reserva de Las Lagunas de Villafáfila se consolida como la zona de Castilla y León con mayor población nidificante de cernícalo primilla, al albergar más de 300 parejas reproductoras. Así se indica desde la Fundación Patrimonio Natural, tras la elaboración del último censo en el que se ha constatado el éxito del Programa Life 2000-2003 destinado a asegurar el mantenimiento de la especie. Al igual que en otras zonas de España, esta Reserva acusó la regresión de la especie y su población se redujo de 273 parejas en 1995 a 212 en 1998. El Programa Life supuso una inversión de 310.000 euros de los que el 75% procedieron de fondos europeos y, el resto, aportado por la Consejería de Medio Ambiente. Durante su vigencia, las actuaciones se centraron en encontrar lugares alternativos para la nidificación, conservar la arquitectura tradicional y realizar una campaña de sensibilización sobre la especie y su hábitat. Se reparó el tejado de la iglesia de Otero de Sariegos, se acondicionaron palomares tradicionales de barro, paja y teja árabe, se instalaron más de 300 nidos artificiales y se construyó un primillar, es decir, una especie de palomar adaptado para ser utilizado por la especie como lugar de nidificación. Además, en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres que la citada Consejería tiene en Valladolid, se ha llevado a cabo un programa de inseminación artificial con resultados satisfactorios. A nivel nacional, la organización conservacionista Grefa (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat) y la Fundación Biodiversidad trabajan en un plan de recuperación que concluirá el año 2010 en el llamado «corredor transversal sureste-noroeste peninsular», que atraviesa las provincias de Albacete, Cuenca, Toledo, Guadalajara, Madrid, Segovia, Ávila, Valladolid, Zamora y León, que se ampliará e incluirá a las de Orense y Murcia, que serían los extremos del corredor. Estudios y comprobaciones El objetivo es localizar y marcar los ejemplares, comprobar el estado de las poblaciones, estudiar sus zonas de alimentación y cría, comprar terrenos, construir palomares, acondicionar silos y realizar pequeñas obras en edificios (iglesias, castillos) que faciliten la nidificación. Según se afirma desde Grefa, la mayoría de las actuaciones se desarrollan en torno a las autovías N-VI y N-III, que coinciden con dos antiguos corredores de cernícalo primilla. Además, se realizan campañas de educación ambiental dirigidas a ayuntamientos, agricultores, pastores y cazadores, se construyen centros de interpretación en las colonias formadas, así como en las dos autovías y en las carreteras cercanas, y se colocan señalizadores indicativos de las colonias. El cernícalo primilla es una especie migratoria que nidifica en colonias y se reúne en grandes grupos antes de viajar a África. Su población es claramente regresiva habiéndose pasado de los 100.000 ejemplares de la década de 1960 a unas 5.000 parejas reproductoras en el censo de 1989. Las causas de este declive son muy variadas. El abandono rural ha provocado la ruina de numerosos edificios, lugares idóneos para la nidificación de la especie, siendo especialmente grave la desaparición progresiva de los palomares tradicionales, como sucede en Castilla y León. A ello hay que añadir la intensificación de la agricultura, el uso de cebos envenenados y pesticidas o la caza.