Se han descubierto colonias integradas por 200.000 ejemplares por metro cuadrado
El mejillón cebra ya se extiende por nueve comunidades autónomas
Un plan estratégico contempla una serie de medidas para impedir su avance
Tras haber sido detectada la presencia de larvas de mejillón cebra en las cuencas del Júcar y el Segura, ya son nueve las comunidades autónomas afectadas por esta especie invasora de rápida expansión, causante de importantes daños ecológicos y económicos. Si no se erradica su presencia, los expertos ya hablan de pérdidas económicas de 40 millones de euros hasta el año 2025. La especie se localizó por primera vez en aguas del Ebro, hace unos cinco años y, desde entonces, se ha extendido bajando por la vertiente mediterránea aprovechando un entorno de temperaturas inusualmente elevadas y aguas estancadas o con poca corriente, circunstancia relacionada con la sequía crónica que padece esa zona peninsular. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha realizado prospecciones en los embalses de la cuenca para conocer el alcance de la afección actual y, según se indica, sólo en su parte baja se invierten dos millones de euros anuales para atajar su expansión. A instancia de CHE se ha celebrado una reunión con los consejeros de Medio Ambiente de las comunidades autónomas afectadas por la expansión del mejillón cebra (Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Navarra, País Vasco, La Rioja y Comunidad Valenciana), con el objetivo de estudiar las medidas a adoptar por las administraciones. Sin embargo, tras fracasar las actuaciones preventivas puestas en marcha durante los últimos años destinadas a detener su avance más allá del tramo final del río (en Aragón y Cataluña), el problema se ha convertido en una amenaza a nivel nacional que acabará colonizando previsiblemente todos los ríos y humedales españoles. El grupo técnico del mejillón cebra, dependiente de la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza, ha aprobado un plan estratégico que incluye un paquete de medidas para impedir su avance. La base de este documento son las actuaciones llevadas a cabo en el año 2002 por los gobiernos autonómicos de Aragón y Cataluña que incluyen control de barcas y pescadores, colocación de paneles informativos, limpieza de barcas y aperos o estudio de la biología de la especie. Las previstas en la estrategia se orientan a estrechar el seguimiento de esta invasión, detener su expansión y proceder a su erradicación y comprenden, desde la extracción física de colonias hasta cambios en la temperatura y caudal de las aguas o el uso de productos químicos o toxinas. Impactos El mejillón cebra (Dreissena polymorpha) procede de los mares Caspio y Negro y se ha extendido por aguas de Europa y Estados Unidos. Se cree que llegó a nuestro país en las quillas de algún carguero que limpió sentinas cerca de la costa, una práctica prohibida y sancionada por las autoridades marítimas. Una vez introducido se reproduce a gran velocidad, hasta el punto de que un ejemplar adulto puede producir hasta un millón de larvas al año. Alcanza densidades espectaculares, habiéndose descubierto en el cauce del Ebro colonias de 200.000 ejemplares por metro cuadrado. La especie alcanza un tamaño de entre dos y tres centímetros y se alimenta de fitoplancton. No es comestible y provoca grandes desequilibrios ecológicos, ya que compite con las autóctonas como Margaritifera auricularia (molusco de agua dulce en peligro de extinción) a las que sofoca al comerse todo el plancton. Además, incrementa el nivel de materia orgánica afectando a la calidad de las aguas continentales. Sus colonias llegan a obstruir las conducciones de agua e incluso afectan a la capacidad de turbinación de presas.