El jefe del Ejecutivo dijo que algunos hacen demagogia con Educación para la Ciudadanía
Los obispos replican a Zapatero que la Iglesia no impone la fe
El arzobispo de Toledo opina que la nueva asignatura es un atentado contra la libertad
El presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, respondió ayer al jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que la Iglesia católica no pretende imponer la fe a nadie, y defendió el desarrollo del derecho a la libertad religiosa. Blázquez replicó así a unas palabras de Zapatero en las que, en la clausura del 23 Congreso de las Juventudes Socialistas, defendió ayer el valor de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y aseguró que el rechazo a esta disciplina demuestra «hasta qué punto se puede intentar hacer demagogia y no entender cuál es el auténtico patriotismo». En este sentido, advirtió de que «ninguna fe puede imponerse en las leyes» porque en un sistema democrático caben todas las opciones y creencias, e insistió en los valores de una sociedad aconfesional y laica para garantizar la pluralidad y la tolerancia. Blázquez asistió ayer al desayuno informativo en el que compareció la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quien, en torno a este mismo asunto, subrayó que «no cabe la objeción» a la asignatura de Educación para la ciudadanía y acusó a quienes defienden esa opción de «confundir a la gente» y «faltar a la verdad». Además, recordó que el Estado garantiza el derecho de los padres a educar a sus hijos en la religión que elijan y pidió no mezclar ambas cuestiones. Tras asegurar que la nueva asignatura «se va a impartir y se va a cumplir», reclamó que se retire el «discurso del miedo» que afirma que la nueva asignatura incluida en la Ley Orgánica de Educación (LOE) busca un adoctrinamiento en el catecismo socialista». De la Vega recordó que existen asignaturas similares en países europeos y destacó que para incluirla en la LOE se han seguido las recomendaciones el Consejo de Europa. El objetivo es, añadió, que las futuras generaciones sean conscientes, como lo son quienes nacieron en dictadura, de que «la democracia se construye día a día». Al término del desayuno, Blázquez no quiso hacer comentarios sobre las palabras de la vicepresidenta, pero sí realizó unas declaraciones contestando a las de Zapatero. Frente a ellas, Blázquez remitió al mensaje de Juan Pablo II lanzado en Madrid durante su último viaje a España y ante más de medio millón de jóvenes, subrayando que «la fe se propone, la fe no se impone». «Eso es lo que pensamos los católicos, y nosotros no queremos imponer la fe a nadie», dijo Blázquez y subrayó que la Iglesia está «muy de acuerdo» con la declaración de Estado aconfesional recogida en la Constitución española.