Es una de las principales conclusiones a las que llega el «Perfil Ambiental de España 2006»
Se ha reducido el consumo de energía y las emisiones nocivas por primera vez
La ocupación del suelo por el desarrollo urbano aumenta más que la población
Acaba de hacerse público el «Perfil Ambiental de España 2006», un informe que ofrece datos sobre el estado del medio ambiente, los recursos naturales y las repercusiones ambientales de los principales sectores productivos en España. En su tercera edición se examinan los cambios que están en marcha en la situación ambiental española, evaluando los resultados de algunas de las políticas desarrolladas y aplicadas en los últimos años. Entre sus principales conclusiones, el documento destaca que después de unos años de crecimiento el consumo eléctrico se disocia del PIB, y en la generación de electricidad sigue descendiendo el consumo de carbón. Disminuyen también las emisiones de gases acidificantes, sobre todo el dióxido de azufre, tanto por la sustitución de otros combustibles por el gas natural como por la desulfuración del gas de combustión en algunas centrales térmicas. También se ha conseguido la reducción de las emisiones de algunos precursores del ozono troposférico como el monóxido de carbono. En materia de agua, desde el año 2005 ha aumentado de manera considerable la capacidad instalada para desalar aguas salobres y marinas, superando los dos millones de metros cúbicos por día, alcanzando el 2% de los usos de consumo. En general, se observan progresos en la calidad de las aguas superficiales continentales y marinas, debido fundamentalmente al incremento en el tratamiento y depuración de las aguas residuales urbanas. No ocurre lo mismo con el control de la contaminación difusa, generada principalmente por el sector agrícola. También aumenta el consumo total de agua en tasas superiores a su disponibilidad, especialmente el de uso urbano. En cuanto a las superficies artificiales, el informe destaca que se han extendido en el entorno de las grandes ciudades y a lo largo de la costa, siendo su proporción en ésta última cuatro veces superior a la que existe en todo el territorio español, constatándose que la tercera parte de las superficies artificiales se encuentran en los primeros diez kilómetros de litoral. Además, cerca del 34% de la línea de costa forma parte de alguna de las figuras de espacio natural protegido. Más bosques El incremento en la superficie forestal arbolada durante el periodo 1996-2006 ha sido del 34,1%, lo que representa que más de la mitad de la superficie de España presenta un uso forestal. Respecto a las zonas protegidas, en el año 2005 alcanzaron el 9,16% del territorio nacional, porcentaje que llega hasta el 26,3% si se incluyen las figuras de protección de la Red Natural 2000. El documento recoge que las políticas de residuos han permitido aumentar la recogida y el tratamiento de los residuos urbanos. En una década, el porcentaje de desechos que va a plantas de triaje y compostaje ha pasado del 12% al 32%. Sin embargo, la cifra de generación de residuos por habitante nos acerca cada vez más a los niveles de los países europeos desarrollados. También ha aumentado la superficie dedicada a agricultura ecológica, que desde 1991 hasta 2005 se ha multiplicado por 190, superando las 807.000 hectáreas. Se constata, además, un crecimiento del transporte, siendo el más utilizado el realizado por carretera, aunque el que más ha crecido desde 1990 ha sido el aéreo. En el período 1990-2005 las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte se incrementaron un 78,3%, mientras que las sustancias acidificantes disminuyeron un 2,7%. Se indica, por último, que las emisiones de gases precursores del ozono troposférico originadas por el transporte han disminuido en un 32,5%.