La manifestación estuvo vigilada por agentes antidisturbios con cascos y armados con porras
Mil ecologistas protestan por el impacto ambiental del aeropuerto de Londres
Creen que los planes del gobierno de ampliar las pistas de aterrizaje afecta al cambio climático

Un grupo de ecologistas se manifiestan en el pueblo de Sipson, cerca del aeropuerto de Heathrow
Frente a una fuerte presencia policial, alrededor de un millar de activistas contra el cambio climático se manifestaron ayer cerca de Heathrow y frente a la sede central de la gestora BAA contra la ampliación del principal aeropuerto londinense, por temor a sus efectos nocivos en el medio ambiente. Los manifestantes llevan toda la semana y desde el pasado domingo expresando su preocupación por la atmósfera en el llamado Campamento de Acción del Clima, ubicado en un paraje situado entre la autopista M4 y el perímetro norte de Heathrow. En este aeropuerto, el de mayor tránsito del Reino Unido, se construye ya una quinta terminal, cuyo funcionamiento está previsto para marzo del 2008. Los ecologistas son contrarios también a los planes del Gobierno de construir una nueva pista de aterrizaje, ya que temen que esos proyectos contribuyan al empeoramiento del planeta como consecuencia del aumento en las emisiones de carbono. Con ruido de tambores, gritos y silbatos de fondo, los rostros pintados y portando pancartas y paraguas multicolores, los concentrados, que anticiparon un domingo de «acciones directas» aunque «pacíficas», iniciaron a mediodía una marcha lenta en la que recorrieron los tres kilómetros que abarcará la tercera pista de aterrizaje. Tampoco faltaron vecinos de las localidades colindantes, a los que afectarán de forma más directa las innovaciones de Heathrow. En todo momento, la protesta estuvo muy vigilada por agentes antidisturbios cubiertos con cascos y armados con porras, que lideraron la marcha en una furgoneta y custodiaron el final de la manifestación. Al comienzo de este desfile de activistas, se registraron reyertas menores que fueron fácilmente aplacadas por los agentes. No faltaron tampoco las pancartas con eslóganes como «Tú vuelas, ellos mueren», «El cambio climático mata» o «No a la tercera pista de aterrizaje: RIP pueblo de Sipson», en alusión a la localidad cercana a Heathrow, que se verá directamente afectada por los planes de expansión. Una portavoz del peculiar campamento, Layla Harris, dijo a los medios británicos que los ecologistas estaban cansados de que se diera prioridad al «crecimiento económico sobre el futuro del planeta». «Formamos parte de un movimiento mundial creciente de gente normal que frenará el cambio climático», dijo. El acto de protesta central de esta «acción directa» se desarrolló en la sede de la gestora de aeropuertos BAA, filial del grupo español Ferrovial, colindante con Heathrow. Allí, varios agentes se alineaban frente al edificio principal para impedir el asedio de los manifestantes.