Diario de León

El paisanaje

No podemos gobernar por ti

Publicado por
Antonio Núñez
León

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PRÓXIMOS a la feria caballar de San Andrés es imprevisible la burra que pueda venderles hoy el paisano José Luis Rodríguez Zapatero a los mineros asturianos y leoneses de Rodiezmo. En todo caso se recomienda a los sindicatos que, cuando abra la boca y sonría en el mitin, aprovechen para mirarle bien la dentadura, como hacían los tratantes gitanos de mi pueblo, que es La Bañeza, y así no se llamaban nunca a engaño. Los mineros son gente orgullosa, y a mucha honra de lo suyo, que sólo se acojonaron un poco cuando Felipe González empezó a desentibar Hulleras de Sabero y Hunosa. Luego, gracias a Santa Bárbara bendita, volvieron a sacar pecho cuando la marcha negra de la MSP, que paró en seco el barrenamiento de lo que todavía hoy es la primera empresa de esta provincia en número de empleos, quitando, claro está, la burbuja inmobiliaria, los funcionarios y el Inem. Todos los años por Nochebuena mi señor padre, que es uno de los pocos antifranquistas a tiempo que quedan todavía -los de ahora son todos sobrevenidos, más que nada por la edad- nos coloca el rollo del carbonero que en los fríos y duros tiempos de la posguerra tenía que rotular, después del precio, con un «primer, segundo, etcétera, año triunfal». Dice mi padre que cierta vez que el otro andaba escaso de existencias la autoridad le clausuró el negocio por poner en pleno invierno: «se acabó el carbón, tercer año triunfal». Cosas que a él le rejuvenecen y a mí me recuerdan a Zapatero en las campas de Rodiezmo, se ve que la familia no tiene arreglo. Hace aún no demasiados años los mineros lucían en la puerta de casa el hacho y la pala, a modo de escudo heráldico, para dejar claro que allí corría el oro negro y no se pagaba nada a plazos. Hoy no tiene comparación con las prejubilaciones. O mucho me equivoco a lo lejos u hoy, a la distancia que da cuando yo empecé en la profesión y conocí a Zapatero, ambos chavales, si bien él más que yo, lo que puede ofrecer a los mineros es una triste escombrera de lo que fue el sector en sus años gloriosos y de furia roja. Como me dijo una vez uno que mandaba mucho en la Comisión Nacional del Mercado de Valores antes de la opa de Endesa: «Hemos tocado fondo, ahora nos toca cavar». No merece la pena esperar al discurso de Rodríguez Zapatero en Rodiezmo, porque seguro que está bien estudiado por sus asesores de marketing, a juego con el cocodrilo lacoste. La minería del carbón bien enterrada está y desde luego éste no va a ser quien la resucite. No hay más que ver cómo están de jubiletas Cistierna y Fabero y la cantidad de vagonetas y barcazas de carbón que trae Vitorino de Rusia. Lo que pueda prometer en Rodiezmo, como mucho, pan para hoy y hambre para mañana. Y el martes todos tiesos como el poste. La concentración minera de Rodiezmo abre el curso político todos los años, según los propagandistas de la causa, pero nadie se para a pensar que no hay carbón en el tercer año triunfal de Zapatero. Servidor apostaría seis euros -o mil pelas, eso por lo bajo- a que nueve de cada diez militantes de izquierdas que van a acudir hoy allí tiene calefacción de gasóleo o Gas Natural, compañero. La acampada de Rodiezmo podría correr perfectamente a cargo del Inserso, vistas las prejubilaciones del sector. Y, puestos a procesionar, en vez de a Zapatero, sacar a Santa Bárbara o a la Santina -que me quede como estoy- ahora que van a cumplirse casi veinte años del cierre de Hulleras de Sabero y otros tantos, poco menos, de la asturiana Hunosa. Celebración por celebración, para faena seria la del otro día en la plaza de toros de Linares, donde conmemoraban el sesenta aniversario de la muerte de Manuel Rodríguez Sánchez, en los carteles Manolete , hijo de doña Angustias, a su vez viuda en primeras nupcias de Lagartijo , al que corneó el toro Islero . A su colega José Tomás también le pilló Vinatero , si bien sin mayores consecuencias para la plaza, al contrario que la reconversión minera. Libró con garbo, pero a saber Zapatero hoy. Y también funerales por funerales, aparte del de la minería, las han palmado otros esta semana, como el colegui Umbral, el futbolista Antonio Puerta y Enma Penella. Ésta última se murió el mismo día que su marido, pero exactamente dieciseis años después, otro amor a destiempo. Y tal que en la misma fecha también cascó la hermana de Cachuli, que se hacía la campaña por televisión en Madrid, como otros en la campa de Rodiezmo. Con todos estos criando malvas entre topillos y la minería kaput , Zapatero no, pero San Pedro tiene overbooking en la bocamina de entrada al cielo. Lo cual que, como las cebollas y la minería en Rodiezmo, crecemos todos, pero cabeza abajo.

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