Los adolescentes toman menos cannabil y cocaína que en el 2000 y menos alcohol que en 1994
El consumo de drogas en los jóvenes baja por primera vez en trece años
Sube la percepción del riesgo de ingerir estupefacientes como la dificultad de acceder a ellos

Un joven se hace un porro durante la celebración de un concierto
El consumo de drogas ilegales -cannabis y cocaína- entre los escolares españoles, tanto adolescentes como jóvenes, sigue siendo preocupante, si bien los últimos datos oficiales apuntan datos al menos esperanzadores, ya que se registra un cambio de tendencia que era imparable desde 1994 hasta el 2004. Ésta es, al menos, una de las principales conclusiones extraídas de la última Encuesta Escolar sobre Drogas 2006-2007, que se realiza con carácter bianual por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y que fue presentada este viernes por el ministro de Sanidad, Bernat Soria, ante el Consejo de Ministros. Entre los estudiantes de 14 a 18 años ha aumentado la percepción del riesgo a la hora de consumir drogas tanto ilegales como legales -alcohol y tabaco -y admiten que cada vez lo tienen más difícil para conseguir droga. El alcohol y el tabaco siguen siendo las drogas más consumidas, seguidas del cannabis y, a distancia, del resto de sustancias psicoactivas. Por primera vez desde hace 13 años se ha quebrado una tendencia al alza que parecía irrefrenable y que llegó a su cúspide en 2004 hasta empezar en el 2006 su declive. El trabajo de campo para esta edición de la denominada Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas entre estudiantes de Enseñanzas Secundarias (Estudes) ha incluido una muestra de 26.454 estudiantes de Enseñanza Secundaria pertenecientes a 577 centros educativos públicos y privados. Más hombre que mujeres Los datos obtenidos demuestran que el alcohol y el tabaco siguen siendo las drogas más consumidas por los menores, seguidas del cannabis. El 79,6% dice haber consumido bebidas alcohólicas alguna vez en su vida, el 46,1% tabaco y el 36,2% cannabis. La proporción de consumidores habituales o actuales (aquellos que han consumido en los últimos 30 días) es del 58% para el alcohol, el 27,8% para el tabaco y del 20,1% para el cannabis. El consumo de cocaína, éxtasis, alucinógenos, anfetaminas, inhalables volátiles o heroína, en general, está muy por debajo. En el caso del consumo experimental (alguna vez en la vida), las prevalencias se sitúan entre el 1% y el 6%, y para el consumo habitual (últimos 30 días), entre el 0,5% y el 2,3%. La reducción del consumo en la mayoría de las sustancias es patente respecto al 2004. Para la frecuencia de los últimos 12 meses, la prevalencia del consumo de alcohol baja 6,1 puntos (74,9% en 2006 frente al 81% en 2004); la del cannabis 6,8 puntos (29,8% en 2006 frente a 36,6% en 2004), y la de cocaína, 3,1 puntos (4,1% frente al 7,2% en 2004). En cuanto a diferencias por género, los chicos consumen más drogas ilegales que las chicas. La conducta frente al consumo de alcohol es muy semejante en ambos sexos, si bien la intensidad de consumo es más elevada entre los menores varones. El consumo de drogas entre los adolescentes tiene un carácter experimental u ocasional, vinculado la mayoría de las veces al ocio y la diversión de los fines de semana. Una proporción importante de ellos tiene conductas de policonsumo. El ministro de Sanidad, Bernat Soria, propuso ayer una serie de medidas para no caer en la complacencia de esta situación descendentes: 1397058884 Acercar más la información a la ciudadanía a través de Internet, folletos y guías sobre drogas. -Movilizar a los padres para que participen en la información y en la prevención del consumo de drogas entre los escolares. -Prevenir los accidentes de tráfico vinculados al consumo de alcohol y otras drogas en los nuevos conductores. -Trabajar a favor de una cultura del ocio seguro y sin drogas con la colaboración de los empresarios del ocio. -Mejorar la formación de los profesionales, fundamentalmente en atención primaria y urgencias. - Seguimiento de los menores atendidos en urgencias con problemas agudos de drogas para prevenir que pueda derivar en una conducta adictiva. -Fomentar y potenciar la investigación en drogodependencias. 1397058884 Disminuir la oferta de drogas en los entornos educativos y de ocio. Reforzar el pequeño tráfico de drogas, en el que ya trabaja con éxito el Ministerio del Interior. -Intensificar la cooperación internacional ante la cambiante realidad de los problemas causados por las drogas. El alcohol es la sustancia más extendida entre los menores de ambos sexos, aunque se registra un importante descenso en su consumo en todas las frecuencias, situándose por debajo de los de 2004 e incluso de los de 1994. La proporción de escolares que ha consumido alcohol alguna vez en el último año ha pasado del 81% en 2004 al 74,9% en 2006-2007. En cuanto al consumo habitual, se pasa del 65,6% en 2004 al 58% en 2006-2007. Su consumo se concentra en los fines de semana, entre el viernes y el domingo. El tabaco es la segunda droga de mayor consumo entre los estudiantes. Su consumo experimental, alguna vez en la vida, ha descendido de forma espectacular (más de 14 puntos) en los últimos dos años, al pasar de un 60,4% en 2004 a un 46,1% en 2006. El consumo diario se ha reducido en más de seis puntos. Un 14,8% declara consumir tabaco a diario (el 21,5% en 2004), porcentaje que asciende al 29,6% entre los estudiantes de 18 años. El cannabis, la droga ilegal más extendida entre los estudiantes, registra un importante descenso en su consumo después de una larga temporada de incrementos sucesivos. Así, se ha frenado la incorporación de nuevos consumidores al tiempo que han descendido los consumidores habituales (últimos 30 días). El consumo de éxtasis, anfetaminas y alucinógenos es poco relevante .