Un tercio de los españoles afirma que el cambio de horario de invierno les afecta negativamente
Los relojes se retrasan esta noche una hora
El cambio horario pretende favorecer el ahorro de energía y aumentar las horas de luz solar
El pasajero conversa con la niña tras abandonar el agresor el tren
Como todo los años, tal como establece la normativa de la Unión Europea, durante la madrugada del último domingo de octubre, es decir el próximo día 28, los relojes se retrasarán una hora para favorecer el ahorro de energía y aumentar las horas de luz solar. A las 3.00 horas de este domingo, las manecillas del reloj deberán retrasarse 60 minutos hasta las 2.00 horas, por lo que se dormirá una hora más. En Canarias, el retraso deberá realizarse a las 2.00 horas. La adopción de los cambios de hora comenzó a generalizarse de manera desigual desde 1974, tras la primera crisis del petróleo, cuando algunos países decidieron adelantar o retrasar los relojes para aprovechar mejor la luz natural y consumir así menos electricidad. Los horarios de verano y de invierno comenzaron a normalizarse en la entonces Comunidad Económica Europea en 1981, pero fue a partir del 2001 cuando se reguló a través de la novena directiva del Consejo de la UE. Los relojes tendrán que volver a ajustarse a finales de marzo del 2008, cuando comenzará el horario de verano y las manecillas habrá que adelantarlas una hora. En España se vienen realizando cambios horarios desde principios del siglo XX. Comenzaron en 1918 a causa de la necesidad de ahorrar carbón. Durante la República y tras la Guerra Civil, los ajustes fueron intermitentes hasta 1953. Fue en el año 1973 cuando se abandonó esta práctica de manera oficial hasta el año siguiente, a causa de la crisis del petróleo. Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae), los cambios horarios de verano e invierno pueden suponer una disminución del consumo eléctrico en los hogares españoles de más de 60 millones de euros y cifra el ahorro dentro del sector doméstico en torno a un 5%. La incidencia La incidencia del cambio de horario de invierno entre los españoles llama poderosamente la atención, ya que un tercio (35%) de la población confiesa que les afecta negativamente. Las principales consecuencias que afirman sufrir son: alteraciones del sueño (23%), cansancio (21%) y dificultad para levantarse por las mañanas (20%). Ante el cambio de hora, las mujeres experimentan más cansancio que los hombres y los jóvenes son los que tienen mayor dificultad para despertarse. Según un estudio elaborado por Philips, cuatro de cada diez españoles llevan peor el cambio al horario de invierno que el de verano, aunque sólo un 14% declara que le resulta muy molesto y que lo suprimiría. La mayoría de los encuestados (66%) considera que adaptar los relojes a las horas de luz es una medida efectiva para el ahorro energético. La Fiscalía recurrirá ante la Audiencia de Barcelona la decisión del juzgado de instrucción número 2 de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) de dejar en libertad con cargos, sin fianza, al autor de la agresión racista que el 7 de octubre sufrió una joven ecuatoriana en los Ferrocarriles de la Generalitat. Según ha informado a Efe un portavoz de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TJSC), a lo largo de este fin de semana el ministerio público estudiará el auto judicial y los argumentos que esgrimirá en su recurso, por lo que el escrito se presentará la semana que viene. La decisión de recurrir la puesta en libertad del agresor Sergi Xavier M.M. se ha adoptado en una reunión que han mantenido esta mañana la fiscal jefa del TSJC, Teresa Compte, los fiscales coordinadores competentes y la fiscal encargada del caso. El ministerio público ha decidido impugnar la decisión judicial directamente ante la Audiencia de Barcelona, en vez de recurrir previamente al juzgado de instrucción número 2 de Barcelona, que anoche acordó dejar en libertad a Sergi Xavier M.M. aunque con la obligación de comparecer diariamente ante la policía. El portavoz de la Fiscalía ha recordado que, pese a que el juez no acordó imponer medidas cautelares «tan intensas» como el ingreso en prisión que solicitaba el ministerio público, sí aceptó su tesis de que Sergi Xavier M.M. podría ser autor de un delito contra la integridad moral, con la agravante de xenofobia, por las frases vejatorias que dirigió a la menor. De hecho, en su auto el juez argumenta que debe descartarse la existencia de un delito de lesiones en el caso, porque los exámenes forenses que ayer se practicaron a la menor no detectaron ningún daño físico ni psíquico de la chica, pese al «estado de abatimiento» que presenta a consecuencia de la agresión. Acoso de los medios El acoso de los medios de comunicación al autor de la agresión racista ha llevado al juez a trasladar los controles policiales al domicilio del imputado, que no estará obligado a comparecer ante la Policía Local sino que serán los agentes los que comprobarán a diario que permanece en casa. El juez de instrucción número 2 de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) ha decidido modificar esa medida cautelar tras recibir una llamada telefónica del jefe de la Policía Local de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona) que le advertía de la imposibilidad de garantizar la seguridad en sus dependencias y accesos. La pasividad del pasajero que presenció la agresión hace unos días a una ecuatoriana en un tren de Barcelona es «comprensible» y, de hecho, ochenta de cada cien personas «probablemente» tampoco habrían actuado por miedo o indiferencia, ha explicado a el catedrático de Psiquiatría Francisco Alonso. A juicio de Alonso, presidente de la Asociación Europea de Psicología Social y director del Instituto de Psiquiatras de la Lengua Española, no se debe «hundir» a esta persona por lo ocurrido y, por supuesto, tampoco asociar su actitud con el nazismo, tal y como hizo ayer la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre. Alonso ha explicado que los motivos por los que las personas se inhiben ante una situación conflictiva son tres: el miedo o temor, la indiferencia y estar embebido en los propios problemas. En unas circunstancias como las vividas en el vagón por el joven pasajero, ochenta de cada cien personas «probablemente» habrían actuado igual que él, ha subrayado el catedrático emérito y miembro de la Real Academia de Medicina. «El joven padeció una situación muy propicia para dejarse llevar por el miedo; estaba sólo junto al atacante y la víctima, y el hecho de no ser español también le hace sentirse «en un país extraño».