Los desastres naturales provocarán 50 millones de desplazados en dos años
Según la de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, el incremento de inundaciones, tormentas, sequías y otros fenómenos meteorológicos extremos a lo largo del planeta, están demostrando que los efectos del cambio climático se están haciendo realidad. Durante lo que va de año, la única emergencia no relacionada con el clima fue el terremoto que afectó a parte de Perú durante el mes de agosto. El resto, incluye las inundaciones de buena parte de África y del sur de Asia, la sequía del sureste africano, el huracán «Félix» de fuerza 5 que afectó Nicaragua, las sequía e incendios que arrasaron parte del norte de Paraguay, o las sequías e inundaciones que asolaron Bolivia. Desde Intermon Oxfam se denuncia que hay desastres naturales olvidados que afectan a miles de personas y que apenas son noticia en los medios de comunicación. En este sentido, pone como ejemplo que «Félix» causó más de un centenar de muertos, otros tantos desaparecidos, y destruyó 20.000 viviendas, provocando una crisis alimentaria que se cierne sobre unas 200.000 personas. O los incendios de Paraguay, que arrasaron un millón de hectáreas, más que lo quemado en Grecia, y sin embargo no recibieron ningún tipo de ayuda internacional, salvo la procedente de alguna Ong. Las catástrofes naturales, provocadas en su mayoría por el cambio climático, afectan en la actualidad a más de 250 millones de personas al año, un tercio más que hace una década, de los que la mitad son menores. En el informe «¿Un futuro de catástrofes? El impacto del cambio climático en la infancia», elaborado por la Ong the Children, se afirma que los desastres naturales provocarán que en el año 2010 haya unos 50 millones de desplazados «ambientales» en el planeta. En el testo se recoge que el cambio climático hace peligrar el desarrollo sostenible agudizando potencialmente la pobreza infantil y aumentando su vulnerabilidad a sufrir abusos, explotación o desplazamientos forzosos. Según los expertos, los desastres naturales se deben a una mezcla compleja de factores que incluyen cambios climáticos rutinarios, el calentamiento global y factores socioeconómicos que hacen que los más pobres vivan en zonas de riesgo, así como una inadecuada preparación y educación por parte de muchos gobiernos y de la población en general.