Cambio climático, recolección excesiva y pérdida de la capa de ozono, principales amenazas
Algunas especies de setas también están en grave peligro de extinción
Los expertos crearán una Lista Roja que recogerá las que están en situación crítica
Los expertos advierten que el peligro de extinción también se cierne sobre las setas. Según afirma Francisco de Diego Calonge, presidente de la Sociedad Micológica de Madrid, el cambio climático constituye la principal amenaza, ya que provoca la degradación del hábitat, sin descartar el deterioro de la capa de ozono que permite la llegada de intensas radiaciones ultravioleta que comprometen el desarrollo y la supervivencia de muchas especies, así comolas repoblaciones forestales inadecuadas o las urbanizaciones. De hecho, ya se ha extinguido en España, Laricifomes officinalis, una especie que fue vista por última vez en Teruel en 1917. Calonge asegura que, aunque hay que se prudentes y son necesarios años de observación, en muchas zonas de España está disminuyendo la presencia de amanita cesárea, del níscalo y de la seta de cardo. En Galicia, por ejemplo, en los últimos cincuenta años han dejado de recogerse al menos 35 especies, de las que de diez no existen datos en las últimas tres décadas. Aunque todos los años aparecen en el suelo de prados, bosques y florestas, la recolección de setas apenas contaba con seguidores. Sin embargo, en los últimos tiempos la afición se ha disparado y son legión las personas que, especialmente en otoño, salen al campo en su búsqueda. Tanto es así, que su recogida está dejando de ser un entretenimiento familiar para convertirse en una actividad que mueve millones de euros, con industrias conserveras y transformadoras. Por eso, Calonge no descarta que la recolección masiva también afecte al futuro de las setas porque en teoría puede empobrecer el intercambio genético en una especie, con problemas para generaciones sucesivas, especialmente en aquellas que como la amanita cesárea son más raras y crecen sólo en zonas muy especializadas. En este sentido, defiende las medidas de restricción y pago de una cuota para la recogida de setas que se han tomado en algunas comunidades autónomas con las que se pretende regular su conservación y evitar que se reduzca la biodiversidad, de forma que sólo se pueda recolectar una cantidad lógica y se evite la presencia de quienes dejan el campo arrasado, especialmente si se trata de especies comestibles como níscalo, champiñón, seta de San Jorge o la de cardo. Lista Roja En la actualidad, ni la Unión Mundial para la Naturaleza ni el Ministerio de Medio Ambiente contemplan medidas de protección de los hongos, a pesar de ser junto a los insectos el grupo más numeroso. Con el fin de evitar que disminuya la presencia de una especie o llegue a desaparecer, los micólogos del Consejo Europeo para la Conservación de los Hongos pretenden incluir a los más amenazados en las listas de especies a proteger por la Convención de Berna, que en la actualidad sólo incluye especies de flora y fauna. Para elaborar una Lista Roja de Hongos será necesario identificar aquellos que estén amenazados, habrá que diferenciar los hábitats del norte de Europa de los mediterráneos, completamente distintos, porque determinadas especies son escasas en unos y abundantes en los otros. En la Península Ibérica se ha creado un comité hispano luso y se calcula que unas cincuenta especies deberían incluirse en alguna de estas categorías: En peligro de extinción, Sensibles a la alteración de su hábitat, Vulnerables y De interés especial. Se espera que en el plazo de un año se pueda publicar una lista preliminar de especies a proteger.