La Unión Europea fija para los 27 países los objetivos anticontaminación para doce años
España tendrá que bajar un 10% las emisiones y duplicar las renovables
El Gobierno está satisfecho con el plan, que costará tres euros por persona y semana
En los próximos doce años España deberá duplicar su esfuerzo en energías limpias para que al menos un 20% de su consumo total se cubra con eólica, solar, geotérmica, hidráulica, biomasa, etc. Además, le tocará recortar sus emisiones de CO 2 un 10% más respecto de sus niveles en 2005. La Unión Europea desveló este miércoles los nuevos deberes autoimpuestos en la lucha contra el cambio climático, resumidos en un guarismo bien expresivo, 20-20 para el año 2020. La fórmula implica obligaciones de contención de las emisiones de CO 2 adicionales a las asumidas en cumplimiento del Protocolo de Kioto, y un buen empujón a las energías renovables. En 2020 los 27 socios de la UE deberán cubrir con energías renovables al menos el 20% de su consumo total y rebajar, en conjunto, un 20% los vertidos atmosféricos de gases de efecto invernadero respecto de los niveles de 1990, año de referencia de Kioto. El esfuerzo económico para cumplir estas metas será cuantioso; la Comisión Europea lo cifra en tres euros por persona a la semana durante los próximos doce años. Y dejará heridos por el camino; desde el 2013 obligará al sector eléctrico, uno de los principales emisores de CO 2 , y a otros a pagar por todas y cada una de las toneladas de dióxido de carbono que viertan. España se declaró ayer oficialmente «satisfecha» con el reparto de obligaciones que le corresponde en este esfuerzo conjunto, por boca de los ministros de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y de Industria, Joan Clos. Sin embargo, sigue negociando flecos e intentado ajustar principios de equidad que no resulten especialmente gravosos. El acuerdo obliga a España a doblar de aquí a 2020 el porcentaje de energías renovables dentro del consumo final, que ahora supone el 8,7%, en cifras de 2005. Bruselas fija para cada uno de los 27 países un esfuerzo diferente, en función del grado de desarrollo que hayan alcanzado las energías alternativas y de factores como el PIB, la población, el gasto energético per cápita y otros. El Gobierno español acepta el objetivo del 20% de renovables en 2020, pero junto con Alemania insiste en mantener su actual esquema de subvenciones a las renovables. La propuesta de la Comisión permite a las empresas comprar y vender al mejor postor, en subasta, los certificados de «energía verde» con los que se garantiza que se trata de energía de fuente limpia, de modo que los estados que los compren podrían utilizarlos para alcanzar las exigencias impuestas por Bruselas. España y Alemania han pedido por carta a la Comisión un cambio de modelo, de modo que sean los gobiernos los que controlen el comercio de certificados, de forma que las empresas sólo puedan venderlos cuando España haya cumplido con su objetivo del 20%.