Crearán una reserva marina en el mar Mediterráneo para proteger la merluza
El Centro de Investigaciones Marinas (CIMAR), en colaboración con la Cofradía de Pescadores de Santa Pola y la empresa Simrad, pondrán en marcha a lo largo de este año un estudio único en el Mediterráneo que permitirá crear una reserva marina de alta mar para proteger los ejemplares jóvenes de merluza. Según ha afirmado Alfonso Ramos, director del CIMAR, se trataría de la primera reserva marina de alta mar para protección de juveniles en el Mediterráneo, ya que sólo se tiene constancia de que exista un estudio similar en la Costa Este de Estados Unidos. Está previsto que el estudio se lleve a cabo entre el Cabo de Huertas y el de Palos y se utilizarán localizadores por ultrasonidos que permitirán conocer el tamaño de los ejemplares de merluza gracias a la vejiga natatoria de los peces que, según explica Ramos, cuando el ultrasonido choca con el gas de su interior rebota y genera una respuesta que, según su tamaño, se puede saber qué amplitud puede tener el banco de peces. Una vez que se determine la población de ejemplares de merluza en estas zonas marinas, se analizará si existen concentraciones, dónde se ubican los ejemplares juveniles y los adultos, así como los tamaños, pesos y las capturas de la flota pesquera con el objetivo de crear un área de protección que bien podrá ser temporal o permanente. Para el director del CIMAR esta medida beneficia tanto a la fauna, porque no se podría pescar en esa zona bien de forma temporal o permanente, como a los pescadores porque podrán coger los peces de mayor tamaño. El equipo que llevará a cabo este estudio, que tendrá una duración de dos años, ya tiene experiencia en proteger el medio ambiente, como en el caso de Tabarca, la primera reserva marina de España que creó en 1986, pero cuyos trabajos ya se iniciaron a principios de la década de 1980 por parte de la Universidad de Alicante y el Instituto Marítimo Pesquero de Alicante.