La familia de la víctima aseguró que varios adolescentes la golpearon con una barra de hierro
Una joven recibe una brutal paliza por parte de otra menor en Ermua
La agresora tiene «serios desajustes familiares» según divulgó ayer el Gobierno Vasco Trasladan a
Una chica de 15 años resultó herida grave el pasado día 10 en Ermua (Vizcaya) tras recibir una brutal paliza por parte de otra menor con «serios desajustes familiares», durante una discusión entre adolescentes, y ayer recibió el alta médica del Hospital Donostia de San Sebastián. La joven N.S. fue agredida el domingo 10 de febrero por la tarde, en las instalaciones deportivas de un centro educativo del barrio de Ongarai de Ermua. Según el relato de su familia, que publicaron ayer diarios del grupo Vocento, varios adolescentes golpearon a la chica con una barra de hierro, le quemaron el pelo y le arrollaron con una moto, ante la mirada indiferente de varios testigos. Sólo un joven quiso intervenir en defensa de la chica y también fue golpeado por los agresores. Cuando finalizaron los golpes, la menor caminó hasta su casa sangrando por la boca, los oídos y la nariz, con numerosas contusiones en la espalda y graves lesiones en un ojo, por lo que sus padres la trasladaron a un ambulatorio, desde donde fue evacuada al Hospital Donostia. En este centro sanitario fue operada el día 11 de las graves lesiones de su ojo izquierdo y, aunque ayer fue dada de alta, deberá someterse a revisiones y ser atendida nuevamente por los servicios de oftalmología y cirugía maxilofacial, ya que también presentaba golpes en la cara. El departamento de Educación del Gobierno vasco divulgó ayer que la agresora es una menor de 16 años con «serios desajustes familiares» que había llegado dos años antes al centro escolar Anaitasuna Ikastola de Ermua, procedente de un piso de acogida. Educación precisó que esta menor presentaba problemas de comportamiento y de falta de integración en el centro, por lo que el curso pasado fue enviada a un programa complementario en el Centro de Iniciación Profesional de Mallabia, donde se le realizó un seguimiento muy individualizado. La agresora está sujeta a medicación pero no sigue el tratamiento, según el Gobierno Vasco y la semana pasada amenazó con suicidarse.