Diario de León
Pedro García Trapiello

Creado:

Actualizado:

CUARENTA mil cañas se han echado al río buscando tu perdición, querida paisana trucha, ciudadana soberana de tu río... si te dejan. Has cumplido cuatro años y te supongo escaldada y aprendida de acosos con engaño. Eres lista, recelosa; eso es precisamente lo que tienta al pescador fino que, si es de ley, no pescadero, seguramente te indultará si te captura (házselo ver de alguna forma). No es probable, sin embargo, que alcances la edad adulta que la naturaleza fija a tu especie. Si no te pierdes por tragar señuelo con muerte, te perderán robándote el sitio o el respirar, pues en estos ríos pescan muchos, y no sólo los de caña, que es la que menos daño te procura. Te los nombro: pescan caudal ingente los que planifican cultivos voraces de agua y no aquellos que pide el solano y el desierto que ya nos sopla en la nuca... pescan los que te roban brazos, mangas y sotos estrechándote el cauce hasta hacerlo canalón, los que cegaron la vieja presa de tierra que era refugio de alevines, los que se llevan tus pedreronas a graveras y hormigonados... y pescan en tu río una fácil e impune solución los tantísimos ayuntamientos que vierten sus aguas podridas y envenenadas en él, sinvergozonería delictiva de una mayoría de pueblos sin depuradora, pero con farolitas y jardinetes para disimular su crimen. Si hubieras conocido a tus antepasados, te dirían que ese río en el que vives era hace cuarenta años justo el doble y con medio kilómetro además de soto, morrillo, alisos y sauceda... que el agua era limpia y de borbotón oxigenado... que los estiajes no eran tan bestias, que a uno y otro margen tenías regueras, cauces doblados, charquera y espadañales donde había ranas, azulones, nutrias y somormujos... y que antes tu familia era numerosa y habrías tenido doscientos primos y no la media docena que hoy conoces. En fin, despilfarramos agua y, ahora que se nos niegan nubes y aljibes, te robaremos aún más. Procura avecindarte en tramos con pozo profundo, porque viene un verano de los de beber arena y pecina seca. Cuídate. No te mezcles con esas truchas de raza rara y repoblada que invaden estos ríos junto con otras especies agresivas que algún cretino introdujo suicidamente. Huye de la orilla donde asomen tubos o botas. Tu especie y nosotros te necesitamos... viva... para que no muera el futuro.

tracking