Identifican un componente del aceite de orujo con propiedades cardioprotectoras
Un equipo del CSIC ha identificado el mecanismo que convierte al ácido oleanólico, componente minoritario del aceite de orujo, en un agente cardioprotector. El estudio, que aparece publicado en la revista Journal of Nutrition, demuestra que esta acción beneficiosa se debe al incremento de la síntesis de prostaciclina por las células arteriales. Según los autores, este efecto sobre las células vasculares es similar al de las HDL, conocidas como el bueno. Valentina Ruiz-Gutiérrez, que trabaja desde hace 25 años en el estudio de los aceites de oliva, explica por qué el equipo centró sus análisis en el aceite de orujo, el producto de la oliva menos valorado indicando que «el aceite de orujo, que aprovecha en su elaboración la piel externa y el hueso de la oliva, es muy rico en compuestos biológicamente activos, entre ellos, el ácido oleanólico». Estudios previos ya habían avalado que los aceites ricos en el citado componente ejercían un efecto relajante sobre los vasos sanguíneos en modelos animales con hipertensión. Sin embargo, se desconocía cómo provocaba esta acción protectora. Con este trabajo, los investigadores demuestran que el ácido oleanólico favorece que las células arteriales incrementen la síntesis de prostaglandina I2 (también conocida como prostaciclina), cuyas propiedades vasodilatadores y antitrombóticas han sido ampliamente demostradas. El estudio, probado in vitro, se enmarca en el desarrollo de aceites funcionales para el tratamiento de enfermos aquejados de mala circulación periférica, entre otras dolencias.