Minutos antes del pitido final del encuentro que los blancos ganaron en Pamplona ante el Osasuna (1-2), los seguidores madridistas fueron acercándose a las inmediaciones de la diosa de piedra para celebrar la reválida del título liguero.
Minutos antes del pitido final del encuentro que los blancos ganaron en Pamplona ante el Osasuna (1-2), los seguidores madridistas fueron acercándose a las inmediaciones de la diosa de piedra para celebrar la reválida del título liguero.
La estatua de Cibeles se reencontró con el capitán del Real Madrid, Raúl González, quien, por segundo año consecutivo, escaló hasta la cabeza de la diosa para adornarla con los atributos del club campeón de la Liga 2007-2008.
Los madridistas lucieron banderas de todos los colores. De Argentina, Brasil, Portugal, Italia y Mali -además de la española-, por las distintas nacionalidades integradas en la plantilla.
El resto de la celebraciones quedan postergadas hasta el final de la Liga.
Shuster saluda a los miles de aficionados madridistas congregados en la Cibeles.
A pesar de la multitud congregada apenas se produjeron incidentes.