Prisión por colocar cámaras en el baño para ver a sus empleadas
La Audiencia de Cantabria ha condenado a dos años de cárcel a un hombre que instaló una minicámara en el aseo de señoras para captar imágenes íntimas de sus empleadas, tras rebajar la pena que inicialmente se le impuso al entender que padece una alteración psíquica que limita su responsabilidad. Primero ubicó la cámara en el techo y, después, en el soporte del papel higiénico, de modo que grabó a sus empleadas durante unos dos meses. | efe