Un aumento de entre 1,5 y 4 grados dispararía su proporción hasta el 98 por ciento
El calentamiento global también puedeincrementar el número de pecesmacho
Se cree que la escasez de hembras comprometería la supervivencia de la especie

El aumento de la temperatura del agua determina el sexo de muchas especies de peces
En las especies de peces en las que la temperatura determina el sexo, en lugar de los factores genéticos, un incremento de la temperatura del agua de entre 1,5 y 4 grados centígrados podría aumentar de forma significativa la proporción de machos. Así se afirma en un estudio realizado por investigadores del CSIC, dirigido por Francisco Piferrer, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Mar (Barcelona), y public a do en la revista PLoS ONE. En concreto, los científicos prevén un aumento del 73% hasta el 98% de machos en algunas especies, frente al 50% esperado. El estudio también ha revelado que la temperatura no es un factor tan determinante en la conformación del sexo de muchas de las especies de peces, como se creía. Según ha afirmado Piferrer, "este mecanismo, que se conoce como determinación del sexo dependiente de la temperatura o TSD (Temperatura-dependent Sex Determination), implica que no hay diferencias genéticas entre machos y hembras, sino que es la temperatura a la que están sometidos los animales durante el desarrollo temprano lo que establece si un individuo será macho o hembra". En el trabajo se estudiaron 59 especies de peces en las que se había postulado la determinación del sexo dependiente de la TSD. Se descubrió que sólo en 40 de las analizadas la temperatura había determinado el sexo y que, adem á s, en todos los casos el aumento de temperatura había provocado una mayor proporción de machos, uno de los patrones de respuesta ante el incremento de la temperatura. El equipo predijo que un incremento de 1,5 grados en el agua (casi seguro, según el IPCC), haría aumentar la proporción de machos hasta el 73% en algunas especies. Un aumento de 4 grados (probable, según el citado organismo) incrementaría la proporción de machos en las especies con TSD entre el 65 y el 98%. Es decir, incluso cambios pequeños de entre 1 y 2 grados pueden alterar significativamente la proporción de sexos de 1:1 (machos:hembras) hasta 3:1. "En el peor de los casos, sólo quedaría un 2% de hembras, lo que compromete seriamente la supervivencia de la especie", advierte Piferrer. Más estudios Desde el CSIC se indica que, en ningún caso, en especies con TSD se encontraron los otros patrones conocidos de respuesta al aumento de temperatura: que una mayor temperatura genera una mayor cantidad de hembras, que nazcan más machos a temperaturas altas y bajas y que se dé una proporción de sexos equilibrada a temperaturas intermedias. Piferrer aclara que estas cifras son resultado de simulaciones, por lo que ahora quieren determinar si los efectos predichos sobre la proporción de sexos debidos al aumento de temperaturas pueden observarse en poblaciones naturales. No obstante, añade el científico, "ya hay datos de una especie sudamericana, el pejerrey, una de las más sensibles, que sugieren que estos cambios ya se están produciendo en algunas poblaciones naturales". Según los científicos, las especies que no tienen TSD también se verían afectadas por el cambio climático, pero no de forma tan extrema. "En muchas ocasiones, lo que se había interpretado como determinación del sexo dependiente de la temperatura eran en realidad perturbaciones en la proporción de sexos provocadas por condiciones anómalas. La determinación del sexo es predominantemente genotípica", afirma Piferrer. Los autores del estudio sugieren que los patrones de respuesta al aumento de temperatura que se habían dado hasta ahora estaban alterados por las condiciones de vida de los peces en los experimentos de laboratorio.