CORNADA DE LOBO
A quebrantar
ANTES de traer de nuevo al quebrantahuesos a esta montaña, ¿le preguntó alguien al pajarón por qué se largó de aquí hace sesenta años para no volver más?... ¿qué le mataba de lo que veía o no había?... Sólo sabiendo estas respuestas puede plantearse la reintroducción que ahora acometen en estas peñas bravas porque si las condiciones que le expulsaron perviven, mal lo llevará el pobre bicho, se sentirá capturado quizá; y viéndose en el acogote que vivieron sus abuelos, le entrará melancolía, cancamurria, la diñará o, lo más probable, levantará el vuelo buscando otras querencias más gratas, malográndose la operación, tirando por las barrancas el presupuesto... y «aquí murió el Tío los Nabos». Es una paradoja que el quebrantahuesos sea aún más grande que el buitre, su primo carroñero, cuando tiene que alimentarse de lo que ya nadie aprovecha, los huesos que rompe lanzándolos desde el cielo, hueso mondado y sin chicha (y ha de romper muchos huesos y comer muchas cañadas el quebrantahuesos para que le cunda más que al buitre que se empapiza hartándose de entrañas y filete podre desgarrado). La ecuación es simple: donde haya mucho hueso irá este pájaro. Y en estas montañas ya no hay como antes esa comida sembrada, vacas despeñadas, ovejas muertas, corzos pelados por el lobo, rebecos tiesos... ¿De qué comerá el quebrantahuesos que ahora reintroduzcan?... ¿morcillas de Sabero, petisuís?... ¿dónde están los rebaños merineros que antes rapuchaban los pastos de toda esta larga montaña, dónde los rebaños de cabras de Cordiñanes o Caín, dónde están las sobras de los lobos?... La vida de estas montañas en poco se parece a la de hace sesenta años que ya le sabía a nada al abuelo quebrantahuesos. Los que reintroduzcan serán un Adán y Eva con plumas en un paraíso perdido. ¿Y qué jalarán?... Les pondrán comedero, seguramente, les llevarán manduca y desecho de matadero. A ver si por esas. Pero ya no será lo mismo; y en la majestad de su vuelo veremos un pajarón subsidado, funcionario o de zoológico (que no está mal, pero no es lo mismo). Aún así, soyez bienvenu , que digo cuando me afranceso, bienvenido, aunque ya no sea tan libre y tan señor y se encuentre en esta montaña como en una jaula de roca madre, algo preso, o sea, como nosotros.