Cosas de aquí | Todo muy rico
Y un puñadín de pimentón
El Diario comienza a entregar este domingo las dos primeras fichas de «Cocinar como las abuelas leonesas», un libro con nuestras mejores y más sabrosas recetas

Anabel Antelo, Ángel Losada y Fernando Aller, en la presentación
Sólo con mencionar las sopas de trucha o el pote lacianiego se disparan los apetitos y los recuerdos. Ahora, las más ricas -y algunas de las más desconocidas y sorprendentes- recetas de la gastronomía leonesa llegan a todos los hogares de la mano de Diario de León y su nueva obra Cocinar como las abuelas leonesas . Este domingo día 21 se entregan las dos primeras fichas, gratis, con las cuatro primeras recetas, y el archivador, éste al precio simbólico de 50 céntimos. A continuación se irán ofreciendo, de lunes a jueves y gratuitamente, todas las fichas hasta completar las 128 recetas de las que consta el libro. Ayer, la Hospedería Monástica de la Colegiata de San Isidoro sirvió de marco a la presentación de la obra: en ella estuvieron presentes el director de Comunicación de la Junta de Castilla y León, patrocinadora del libro, Ángel Losada; el director del Diario, Fernando Aller, y la autora, la experta cocinera e investigadora Anabel Antelo. «Tenemos una cultura gastronómica amplísima y muy variada -explicaba ésta-, basada sobre todo en platos muy consistentes, debido a la climatología y al duro trabajo que se desempeñaba en esta tierra, en el campo o en la mina». Y es que en este libro están representadas todas nuestras comarcas: Antelo viajó por los pueblos recogiendo recetas cuya exactitud siempre comprobaba después. «Algunas son más conocidas, otras menos, incluso las hay casi desaparecidas; pero es verdad que nuestras abuelas cocinaban con mucho esmero, con mimo, con productos quizá muy básicos, pero de muy buena calidad: lo suyo eran casi platos-joya », afirmó esta autora, nacida en París pero de raíces leonesas. «Al principio, las señoras me decían: 'Pero si yo no sé hacer nada, el cocido, las patatas...'; pero luego, poco a poco, se iban acordando de cosas de hace mucho, cosas que comían en su infancia, como los formigos del valle de Sajambre, que eran unas simples tortas de harina de maíz o trigo, con leche fría». «Se han llegado a emocionar recordando, y yo con ellas», confirmaba. Después de ese arduo trabajo de exploración, complicado porque la mayoría de las veces las paisanas, en vez de medir las cantidades en gramos, decían «un puñadín» de esto o «un cachín» de lo otro, finalmente se incluyeron las recetas «más originales y curiosas». Por su parte, el director de Comunicación de la Junta, Ángel Losada, alabó al Diario por su labor de «rescate y promoción» de la tradición con el fin de «tomar referencias» y «definir estrategias de futuro». Asimismo, recordó el éxito de los anteriores dos proyectos editoriales de este periódico apoyados por la Junta: el libro de San Isidoro y la Biblioteca de Tradiciones Leonesas. Así pues, a partir del domingo, esta obra -editada con todo cuidado por la empresa Edilesa- llenará nuestras casas de platos tan deliciosos como los cangrejos guisados, el pastel de jijas , la chanfaina , la arbejada, el caldo de atsada , los cachelos con chorizo, la androja , el chosco o la tarta fuchada .