| Reportaje | Por el medio ambiente |
La «lucecita eterna»
Ingenieros españoles crean un sistema capaz de acabar con el derroche de los aparatos electrónicos «en espera», que incrementa en un 12% la factura de la luz. De esta forma, ahorraríamos 7.000 millones de eu
El piloto rojo encendido supone la emisión de 20 millones de toneladas de CO2
Jamás se apagan. En millones de hogares del todo el mundo brillan eternamente las lucecitas, casi siempre rojas, de los aparatos electrónicos que nunca desconectamos. Televisores, reproductores de DVD, equipos de sonido, ordenadores y un inagotable etcétera de dispositivos siempre «en espera», en standby . Si los desconectáramos cuando no los usamos, nuestra factura de la luz mermaría un 12% al año. Ahorraríamos 7.000 millones de euros sólo en Europa y reduciríamos un 1% las emisiones de C02. Algo posible, según el equipo de ingenieros españoles que ha diseñado un dispositivo capaz de reducir a cero el consumo apagando los aparatos. Una tecnología «barata y eficaz» según sus inventores, que lo han patentado y que buscan quien fabrique el producto a escala global. «Hasta hace poco no teníamos conciencia de que fuera un grave problema. Ahora sabemos que doce de cada cien euros de nuestra factura de la luz va directamente a la basura» dice Jorge Juan García Alonso, Ingeniero y presidente de Good for you, good for the planet, la empresa creadora del dispositivo. Chip inteligente «Hemos desarrollado y patentado una tecnología universal y de bajo coste: un microprocesador que tiene programado el algoritmo de cálculo que escucha la carga de corriente que pasa por un cable y detecta su situación. Si está «en espera», lo apaga y reduce el consumo a cero. El usuario tendrá que reconectarlo. Sirve para todos los aparato del mercado y para los que vengan», explica García Alonso. Según la Comisión Europea, hay 3.700 millones de aparatos con sistema «en espera» sólo en Europa. Más de 10.000 millones en todo el mundo. Consumen «en espera» lo mismo que países como Grecia o Portugal. Distintos estudios sitúan el coste del standby entre 60 y 120 euros anuales por hogar, en función del número de aparatos. El piloto rojo encendido supone un derroche sin cuento y la emisión a la atmósfera de 20 millones de toneladas de C02. La Comisión Europea exigirá a todos los fabricantes de electrónica reducir en un 73% el consumo del standby en sus aparatos a partir de 2020. «La lucecita eterna» consume hoy ente seis y diez vatios y la normativa europea lo dejará en 0,5 vatios. «Eso para los aparatos más modernos. Las televisiones antiguas consumen hasta 32 vatios en espera y una fotocopiadora puede llegar a los 80 vatios» explica García Alonso. Sabe que su joven empresa puede ganar la carrera a unas firmas de electrónica que llevan años buscando un sistema contra el derroche del standby . «Se ha esforzado para reducir el consumo. Técnicamente es posible bajarlo de un vatio, pero sigue el problema de esos miles de millones de aparatos antiguos de alto consumo» explica. La tecnología española vale para los viejos y los nuevos aparatos. «En los antiguos se adapta un enchufe con el chip y en los modernos se incorporara el componente en el proceso de fabricación» «Podemos llevar a cero el standby con una tecnología barata de producir, ya que un enchufe con nuestro chip tiene casi el mismo coste que otro normal». El enchufe costaría «diez o quince euros» que «en una tele o deuvedé se amortizan en menos de un año». «Si se universaliza, sería como cambiar todas bombillas incandescentes del mundo por las de bajo consumo» dicen los creadores de una patente «disponible» y en busca de «una gran compañía».