Los problemas de condicionamientos familiares y los socio económicos constituyen una barrera
El alumnado extranjero supone ya el 9,4% en los centros no universitarios
Sin embargo, el déficit organizativo y de formación docente lastra su crecimiento

Un grupo de niñas se dispone a acudir a clase cargadas con sus mochilas
madrid
La plena integración educativa del alumnado extranjero, que representa ya el 9,4% en las enseñanzas no universitarias, está condenada a ser una asignatura pendiente mientras no se superen los déficits organizativos y de formación docente que complican el abordaje urgente y eficaz de tan repentina y creciente diversidad.
Y, también, mientras no se dé respuesta a sus propios condicionamientos familiares y socioeconómicos, que favorecen un alto riesgo de vulnerabilidad y que no pueden sino agravarse en estos tiempos de crisis.
«Los resultados escolares están ligados al tratamiento de la diversidad», advierte Sonia Rosario Zanabria desde ARI-Perú, una de las muchas asociaciones que luchan por aminorar las dificultades de integración de quienes llegan de otros países. «Los inmigrantes trabajan en los sectores más precarios de la economía», apunta, y ello se traduce en «más desventajas que los nacionales» a la hora de entrar en los centros educativos, sobre todo si tal incorporación se produce en edades adolescentes.
Por una parte, añade Carolina Céspedes desde la Asociación de Cooperación Bolivia-España (Acobe), la «inmigración no planificada» y forzada por la pobreza suele acarrear «desestructuración familiar» al dejar hijos al cuidado de otros parientes en el país de origen. Y la reagrupación no basta para solucionar el problema.
Con frecuencia es fruto de un proceso más emocional que reflexivo, y esa falta de planificación da lugar muchas veces a un reencuentro paterno-filial en el que «casi no se conocen» al cabo de los años y se sienten «divididos». De hecho, como explica la antropóloga Gloria Rendón la etapa previa a la llegada del hijo adolescente despierta «todos los miedos» --bandas latinas, agresiones xenófobas, consumo de drogas, embarazos prematuros en la persona que reagrupa.