El presidente del Gobierno italiano acusa de «crueldad» y «falta de escrúpulos» a los facultativos
Los médicos suspenden totalmente la alimentación artificial a Eluana
Beppino Englaro critica los intentos de Berlusconi para detener la muerte de su hija de 38 años

Los médicos de la clínica «La Quiete» han ignorado el decreto de Berlusconi al dejar de
efe | roma
Eluana Englaro, la italiana en estado vegetativo desde 1992, continúa su camino hacia la muerte después de que los médicos suspendieran ayer totalmente la alimentación e hidratación artificial, mientras que el Gobierno de Berlusconi persiste en tratar de impedirlo con la aprobación rápida de una ley.
El equipo médico que se ha presentado voluntario para ayudar a morir a Eluana Englaro, de 38 años, como ha pedido su familia, decidió ayer suspender totalmente la alimentación e hidratación artificial que recibe la mujer a través de una sonda. El protocolo médico consistirá ahora en administrar a la mujer sólo sedativos y antiepilépticos, mientras se espera su muerte por deshidratación que, según los expertos, puede llegar en unos quince días.
Por su parte, El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, acusó ayer de «crueldad» y «falta de escrúpulos» a los médicos que tras la petición de la familia han suspendido la alimentación y la hidratación artificial a Eluana Englaro. «Francamente no entiendo como profesionales que están llamados a salvar vidas humanas puedan comprometerse a realizar una acción de este tipo, que lleva a la muerte con crueldad, al privar al organismo de comida y agua», dijo Berlusconi a los periodistas al margen de una visita a Cerdeña para participar en la campaña para las elecciones regionales.
El Ejecutivo presentó el viernes un decreto urgente con el que pretende detener la muerte de la mujer, pero que no pudo entrar en vigor pues no fue firmado por el presidente de la República, Giorgio Napolitano, que lo consideró «inconstitucional». «Esperaba que la presidencia de la República superase los hechos jurídicos (...) y se considerase que el decreto había sido aprobado para salvar una vida humana», añadió.
Beppino Englaro, padre de Eluana, la italiana en estado vegetativo a quien se le retira paulatinamente la alimentación asistida para permitirle morir, ha califcado de «tortura inhumana» la situación legal que se ha creado en torno al caso. Englaro asegura que respeto el «circo mediático» sólo porque sabe que con la suspensión de la alimentación se respeta la voluntad de su hija.