El avance ayudará a crear nuevos ordenadores y telecomunicaciones más rápidas y seguras
Consiguen teletransportar el estado cuántico entre dos átomos separados
La información teleportada durante los experimentos fue exacta en el 90% de las veces

Se ha logrado teletransportar el estado cuántico entre dos átomos colocados a un metro de distancia
león
La revista Science publica una investigación de las universidades de Maryland y Michigan (EE.UU.), que afirma haber conseguido teletransportar el estado cuántico entre dos átomos separados e incomunicados y colocados a un metro de distancia. Se trata de un importante avance en la búsqueda de un sistema para controlar la forma en que fluye la información cuántica , que será fundamental para crear nuevos ordenadores y sistemas de telecomunicaciones más rápidas y seguras, pudiendo llegar a utilizarse para técnicas de codificación imposibles de descifrar.
La teleportación o teletransportación consiste en desplazar objetos o partículas de un lugar a otro, de forma instantánea y sin emplear un vínculo físico, y se produce por el «entrelazamiento cuántico», algo que sólo tiene lugar a escala subatómica. Así, cuando dos partículas están entrelazadas son capaces de comunicarse, de forma que lo que le sucede a una es conocido inmediatamente por la otra, independientemente de la distancia que les separe.
Con la tecnología actual, este fenómeno sólo ha sido posible a nivel de partículas elementales, en el que las leyes físicas dejan paso a las de la mecánica cuántica. Cuando los científicos hablan de teletransporte, se refieren a la transferencia de las propiedades y características más íntimas de una partícula como la energía, el movimiento y el campo magnético del átomo.
En el experimento se utilizaron dos iones de iterbio entrelazados, cada uno en una cápsula de vacío y a un metro de distancia, de forma que las condiciones a que fuera sometido uno de ellos pudieran ser comunicadas instantáneamente al otro. El equipo de Monroe identificó después dos estados diferentes (alta o baja energía), que permitieran distinguir entre la situación en que se encontraban ambos átomos. Según Christopher Monroe, director de la investigación, la información teletransportada de átomo a átomo durante los experimentos fue exacta en el 90% de las ocasiones, «cifra que se puede mejorar».
Antecedentes
En la década de 1990 se consiguió por primera vez transferir el estado cuántico de un rayo de luz a otro similar En 2002, investigadores australianos lograron desintegrar un rayo láser y hacerlo aparecer, casi instantáneamente, un metro más lejos. En 2006, científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), y del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica (Alemania), dieron un paso más en la teletransportación utilizando luz y materia al conseguir teleportar medio metro el estado cuántico de fotones a un objeto atómico macroscópico (billones de átomos de cesio, divididos en dos nubes), muy pequeño, pero visible sin microscopio.
En concreto, dispararon un haz de luz de láser polarizada a través de las dos nubes. Cada átomo de cesio actúa como un pequeño imán y, aunque cada uno señala en una dirección diferente, los átomos de la nube unidos forman un imán débil. Cuando los fotones del láser atraviesan la primera nube, el campo magnético inclina sus campos eléctricos oscilantes y, al atravesar la segunda, se inclinan todavía más. La medida de la inclinación final indica la relación entre los campos magnéticos de ambas nubes. En virtud de esta medida, las dos nubes se entrelazan. El entrelazamiento duró aproximadamente una milésima de segundo, un tiempo largo en experimentos cuánticos.