La normativa vigente prohíbe abortar más allá de las 22 semanas, aunque el feto tenga graves daños
El Congreso abre camino a una ley de plazos que despenaliza el aborto
La izquierda vota a favor, el PP en contra, el PNV se abstiene y CiU no comparece

Un coche circuló el pasado día 12 con una pancarta a favor del aborto
madrid
El Gobierno tiene ya la receta básica para la futura ley del aborto, despenalizadora de la interrupción voluntaria del embarazo y libre en el primer tramo de la gestación durante un número de semanas que los grupos parlamentarios no quisieron fijar. La Comisión de Igualdad del Congreso aprobó ayer las pautas para elaborar un proyecto de ley que dentro de unos meses volverá al Parlamento, entonces sí, para su ratificación definitiva. Los del PP fueron los únicos votos en contra; el PNV se abstuvo y CiU se reservó su voto para cuando la ley llegue al Pleno.
Ahora es el turno del Gobierno. El informe rubricado ayer por el PSOE y sus aliados de Esquerra Republicana, Izquierda Unida y grupo Mixto es el aval previo con que el Ejecutivo quería arroparse antes de modificar la actual ley del aborto (1985). Recomienda, primero, derogar el delito de aborto aún vigente en el Código Penal (art. 417 bis). Y sustituir el actual modelo de indicaciones por un modelo de aborto libre durante un número de semanas que deberá establecer el Gobierno «en la línea de los países del entorno», donde quepa «la gran mayoría de las interrupciones voluntarias del embarazo (IVEs) que se practican en nuestro país».
El 98 por ciento de los 111.000 abortos practicados en España en 2007 se hicieron antes de las primeras 20 semanas de gestación, aunque es muy improbable que el Ministerio de Igualdad, ponente de la futura ley, llegue tan lejos. Países como Francia, Alemania y otros autorizan abortar a las mujeres sin más requisito que su voluntad hasta las 14 semanas de gestación, y la duda estriba en si el Gobierno de Rodríguez Zapatero irá más allá, como en la ley del matrimonio homosexual y el divorcio, y elevará el umbral permitido hasta las 16 ó las 18 semanas. Según los datos de las clínicas abortistas, un plazo de 14 semanas impediría acogerse a la nueva ley a 9.000 mujeres en todo el país.
En los supuestos en los que exista grave peligro para la vida y la salud de la embarazada, severas malformaciones o anomalías físicas o psíquicas en el feto, el documento avala la interrupción de la gestación sin límite temporal, con autorización médica.
La normativa vigente prohíbe abortar más allá de las 22 semanas, ni siquiera cuando se detectan graves daños en el feto.