Pronostican tormentas más poderosas y vientos huracanados en el océano Ártico

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M. A. Pérez
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El calentamiento global puede provocar que las tormentas en el Ártico sean cada vez más potentes, constituyendo una amenaza para posibles nuevos negocios como las exploraciones de petróleo y gas, la industria pesquera o el tráfico marítimo.

Así se afirma en un estudio realizado por científicos noruegos y británicos, que aparece publicado en la revista Climate Dynamics, en el que también se indica que se encontraron grandes aumentos en el potencial para eventos de clima extremo a través de todo el borde sur del océano Ártico, incluyendo los mares de Barents, Bering y Beaufort.

Según han explicado los científicos, es probable que la reducción de hielo marítimo en el Polo Norte genere más tormentas poderosas parecidas a las que se forman en mar abierto y que pueden causar vientos de la misma intensidad que un huracán.

Según Erik Kolstad, investigador del Centro Bjerknes para el Cambio Climático (Noruega), «en la medida en que el hielo marino se repliega, se abre una gran cantidad de nuevas áreas para este tipo de clima extremo».

De esta forma, los potenciales nuevos negocios en el norte (industrias pesqueras, exploraciones para la búsqueda de petróleo o gas o el tráfico marítimo), serán vulnerables a las condiciones extremas causadas por los frentes árticos. Además, las compañías necesitan tener en cuenta los riesgos del empeoramiento del clima para realizar planes, especialmente en épocas del año en que hay menos hielo marítimo.

En otoño y principios de invierno habrá menos hielo y tormentas más fuertes en muchas regiones nuevas, como las previstas, por ejemplo, en el oeste de Mar de Barents, donde el grupo ruso Gazprom quiere poner en marcha un gigantesco campo de explotación de gas, añade Kolstad.

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Las potenciales rutas de atajo por las que podrían transitar los barcos entre los océanos Atlántico y Pacífico, a lo largo de la costa del norte de Canadá y Alaska o Rusia, podrían resultar mucho más tempestuosas de lo esperado. Kolstad también ha comentado que un mayor número de tormentas podría aumentar la erosión de las costas en el escasamente poblado Ártico. También sugirió que regiones más pobladas hacia el sur de Europa podrían beneficiarse si las tormentas tienden al norte, lo que sería una buena noticia para las personas a lo largo de la costa de Noruega, Islandia, Islas Británicas y Europa del Norte en general.