Dado su valor ecológico, Oceana y la Fundación Biodiversidad proponen su declaración
Protección para 25 reservas marinas en el Atlántico y el Mediterráneo español
España protege actualmente sólo un 0,5 por ciento de su superficie marina
león
La organización ecologista Oceana y la Fundación Biodiversidad han presentado «Propuesta de áreas marinas de importancia ecológica: Atlántico Sur y Mediterráneo español», un informe científico que incluye 25 áreas marinas que, dado su valor ecológico, proponen para su protección. Cuando apenas faltan tres años para que cumpla el plazo dado por la ONU para la protección de, al menos, un 10% de la superficie marina mundial, España necesita aumentar rápidamente el escaso 0,5% de áreas protegidas (unos 5.000 kilómetros cuadrados) con los que cuenta en la actualidad. Según ha afirmado Javier Pastor, director de Oceana para Europa, «para cumplir este objetivo internacional, se debería avanzar rápidamente, a un ritmo de protección de casi 65 kilómetros cuadrados al día».
Entre las áreas identificadas, Pastor señaló el seco de los Olivos (Andalucía), las montañas submarinas del canal de Mallorca (Baleares), los cañones de Palamós y Creus (Cataluña), el seco de Palos (Murcia) o el cabo de la Nao (Comunidad Valenciana), junto a la ampliación de zonas ya protegidas como Columbretes, Alborán o Doñana. «El trabajo realizado a través de un robot submarino y un equipo profesional de cámaras y fotógrafos submarinistas nos ha permitido obtener nueva información sobre importantes fondos marinos hasta ahora desconocidos», explicó. Desde Oceana se recuerda que la mayoría de las superficies protegidas no llega al kilómetro cuadrado de extensión, por lo que, además de establecer nuevas áreas protegidas, deberían ampliarse las existentes pues de lo contrario serán poco eficientes para la conservación de determinados hábitats y especies.
Durante el trabajo de investigación, la organización conservacionista accedió a lugares que van desde la superficie hasta más de 300 metros de profundidad, lo que ha permitido encontrar y estudiar jardines de gorgonias, campos de esponjas, bosques de algas, prados mixtos de fanerógamas o lechos de maërl y coralígeno, así como el descubrimiento de esponjas carnívoras.
La expedición
En el año 2007, Oceana llevó a cabo una expedición en aguas del Mediterráneo y del Atlántico Sur español para obtener fotografías, imágenes y análisis biológicos en áreas detectadas previamente en estudios topográficos. Durante cinco meses, y a bordo del catamarán Oceana Ranger, realizaron 150 inmersiones con robot submarino y 45 inmersiones de submarinistas que les proporcionaron 160 horas de video submarino y 3.000 fotografías. Según explicó Ricardo Aguilar, director de investigación de Oceana Europa, «durante estos trabajos se identificaron áreas de especial interés pero no se encontró ninguna zona virgen, sin basura, residuos o restos de aparejos de pesca».
Durante la presentación del informe, Ana Leiva, directora de la Fundación Biodiversidad, recordó que España ha puesto en marcha el proyecto Life+ Indemares, que cuenta con financiación de la UE, para estudiar nuevas áreas potenciales para su conservación. En este proyecto, en el que colabora Oceana, se van a investigar 10 áreas marinas para proponerlas para su protección a través de su inclusión en la Red Natura 2000.
No obstante, todavía se necesitarían nuevas zonas y más superficie protegida para contribuir a los objetivos internacionales. Por este motivo, Oceana, con la colaboración de la citada Fundación, está analizando fondos marinos en todas las aguas españolas para poder presentar una red de espacios protegidos más completa que incluya una mayor diversidad de ecosistemas, hábitats y especies marinas.