Gente de aquí | En la víspera del Viernes de Dolores
Levantó el telón el teatrillo de vitrina
Hijo de Lesmes García inaugura en la calle Ancha el escaparate de la Semana Santa

Arropando a los actores, en clave de familia, «posado» frente a la vitrina de la Ilumina
león
En la antigua Vía del Cardo Máximo, la Ancha del XXI, Hijo de Lesmes García volvió a cumplir con su apócrifo y teatral rito. No faltaron ni Agapito, tampoco Don Blas ni Amparito, Tomasín y Luigi, ni el centurión Julius Magníficus... hasta Miguelín «apareció» este año por allí.
En clave de apócrifo anuncio semanasantero e inexcusable cita primaveral. Allí estaban todos cuando el telón del Teatrillo de Vitrina «voló al cielo»: Don Blas (el circunspecto papón), Amparito (la penitente «Manola»), Tomasín (el pícaro monaguillo, vinajera en ristre), Agapito (músico impenitente), Luigi (transalpino ataviado de gala), Julius Magníficus (aguerrido centurión, pertrechado del lábaro SPQR) a quienes, en éste de 2009, ha dado en unirse Miguelín, novedoso por ignoto para los presentes y quienes, todavía ausentes, ni siquiera transitaban por esa antigua Vía del Cardo Máximo. Portador él, en letra impresa, de: La Pasión tras los vitrales , Coplillas desde La Ancha, rescatadas por Sánchez-Cadenas, paponius apodatus, del XVII datatus, que rezan como sigue:
Si alguien piensa que en León
hay ochenta disparates,
que se acerque a la emoción
y descubra la ilusión
de este humilde escaparate.
Podréis ver algún papón
un monago y los dislates
que su director coñón,
con cariño y emoción,
lo pare para el debate.
No hay primavera sin luna,
ni Pasión sin poesía,
ni amistad inoportuna.
Dedícase esta tribuna
a Juanín Lesmes García
(Sánchez-Cadenas)
A renglón seguido y abrochando la levantada del telón, a la oportuna llamada de la Hermana Mistelensis y el Hermano Rosquillensis, en clave de lúdica representación... un brindis a la luna de Nisán: rosquillas empaponadas y mistela cofradera, en lo que de atrición tienen estas primaverales calendas.
La «Iluminada Compañía» ofrece, a foráneos y lugareños, la benevolente observación de su Teatrillo de Vitrina, cuyo telón permanecerá «a hombro» hasta el próximo Lunes de Pascua.
¡Qué sea en hora buena !