Antonio Cañizares considera que «matar un ser humano» atenta contra «el derecho a la vida»
Jiménez cree «grave» que la Iglesia compare el abuso sexual y el aborto
La ministra exige al cardenal que retire sus declaraciones sobre la interrupción del embarazo

La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez
madrid
La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, calificó de «muy graves, inadecuadas e inoportunas» y le «exigió que retirase» las declaraciones del cardenal Antonio Cañizares, que echó más leña al fuego en la polémica sobre el aborto que enfrena al Gobierno e Iglesia Católica, al sugerir que los continuados abusos sexuales a menores cometidos en colegios católicos de Irlanda son menos graves que el aborto. El cardenal Cañizares, prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, había pedido perdón por los continuados abusos a menores cometidos en escuelas católicas irlandesas entre los años 50 y 80 de la pasada centuria, pero precisó en declaraciones a TV3 en Roma que estos abusos «no son comprables» con «los millones de vidas destruidos por el aborto».
Para Cañizares, los abusos a menores en colegios e instituciones católicas irlandesas denunciados recientemente son «conductas totalmente condenables por las cuales tenemos que pedir perdón». Pero tras esta afirmación añadía que «no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios» con «los millones de vidas destruidas por el aborto».
Según el prelado, el aborto «ha destruido legalmente las vidas de más de 40 millones de seres humanos, cuando la legislación tendría que apoyar el derecho y la justicia».
Derecho a vivir
Cargaba de nuevo Cañizares contra la reforma de la ley del aborto que impulsa el Gobierno y enconaba la polémica al asegurar que «debilita los cimientos de nuestra sociedad» porque «el primer derecho es el derecho a la vida». Acusó además al Gobierno de Zapatero de pretender un gran cambio al «hacer una sociedad y una cultura totalmente nuevas».
Unas declaraciones que la titular de Sanidad, Trinidad Jiménez, calificaba de «irresponsables». «Son absolutamente inadecuadas e inoportunas», según la ministra, y más «viniendo de un alto responsable en la jerarquía vaticana». «Estamos hablando de asuntos completamente diferentes y es muy grave que se compare una cosa con otra» dijo. «Los abusos sexuales normalmente se cometen en menores y por supuesto contra su voluntad. Afectan a la víctimas de una manera terrible para el resto de sus vidas, de modo que comparar una situación con otra es una grave irresponsabilidad y completamente inadecuado» insistía Jiménez.