El especialista valora las causas de los síntomas, que son psicógenos u orgánicos
Aunque en la mayoría de los casos existe un componente psicológico tras la eyaculaculación precoz, «también existen causas fisiológicas» que afectan a la dificultad en el control, y es ahí donde incide el mecanismo de acción de este nuevo fármaco, que ayuda a prolongar el tiempo hasta la eyaculación y mejorar la angustia asociada a este problema, aunque no acaba definitivamente con el mismo. El jefe de servicio de Urología del Hospital de León, Francisco Javier Gallo, afirma que es necesario que el paciente se someta a un reconocimiento completo antes de tomar la medicación. «La eyaculación precoz es uno de los problemas andrológicos más frecuentes, aunque la disfunción eréctil es un problema más complejo. En su manifestación intervienen muchos factores, desde los psicógenos hasta los orgánicos, como los problemas vasculares, neurológicos y hormonales. Hay que analizar las causas para prescribir el mejor tratamiento». Gallo asegura que los hombres consultan cada vez más los problemas andrológicos (los relacionados con el aparato reproductor y sexual). «El motivo del aumento de las consultas es porque saben que los problemas tienen solución porque cada día sabemos más de todo y hay más posibilidades de tratamiento». El medicamento actúa a nivel cerebral modificando las cantidades de un neurotransmisor del hipotálamo que se encuentra alterado en el momento de la relación sexual. De este modo, se frena tal alteración y se consigue controlar y posponer la eyaculación. El fármaco está pensado para usarlo a demanda, cada vez que el paciente considere que va a mantener una relación sexual, pero no más de uno al día. Para su dispensación se necesita prescipción médica, pero no está financiado por la sanidad pública.