Un juez deberá decidir si se hace el primer cambio de sexo a un menor
La operación en Barcelona para ser mujer podría realizarse este año

El jefe de Trastornos del Hospital Clínico de Barcelona.
Lleva casi dos años recibiendo tratamiento hormonal y psiquiátrico. Siempre se ha sentido una chica atrapada en el cuerpo de un chico, y quiere pasar por el quirófano. Tiene dieciséis años y se convertirá, muy probablemente este mismo año, en el primer menor que cambie de sexo en España. La intervención que lo hará posible está pendiente de la autorización de un juez de Barcelona que tiene ya en su despacho los preceptivos informes, todos favorables, de varios especialistas y forenses. Sólo con ese trámite superado podrá entrar en el quirófano del Hospital Clínico de la ciudad Condal para ponerse en las manos de Iván Mañero, cirujano plástico y reputado especialista en cambio de sexo.
La ley española exige este pronunciamiento judicial para poder practicar a un menor este tipo de intervención, aunque se cuente con el permiso paterno. El doctor Mañero, jefe de la unidad de trastornos de género del Clínico, cree que todo estará resuelto antes de que acabe el año. «Si es así, será la primera intervención que se haga en España y la segunda, que sepamos, en todo el mundo, ya que sólo hay documentada clínicamente una operación anterior realizada en Argentina» explica el cirujano.
El responsable de la intervención, como todos los especialistas consultados por el juez de primera instancia de Barcelona que ha de pronunciarse, afirma que la intervención «está plenamente justificada». El criterio médico es que en este caso «no hay ninguna duda». «Si la hubiera, estaríamos hablando de otra cosa» ataja el doctor Mañero.
La familia respalda plenamente al menor que quiere dejar de ser chico y convertirse en chica. «Hace una década los jóvenes en su situación no sabían qué hacer, pero ahora tienen una conciencia muy clara de su situación y de las soluciones a las que pueden recurrir» explica el especialista. Juzga además como un factor favorable la edad del paciente. «Operarse con una edad en la que su respuesta fisiológica es más favorable, es bueno. Cuando antes se ataje una enfermedad, mucho mejor.
El factor de la juventud casi siempre multiplica las posibilidades de éxito, hace más sencilla la intervención y facilita la recuperación» asegura el cirujano.