Reportaje | Arantza Prádanos
Un campo viejo y masculino
La huida de los jóvenes amenaza la sostenibilidad del medio rural
Envejecido y plagado de hombres solos; así está el campo español. Las estadísticas avalan esa imagen en blanco y negro del medio rural después de décadas de `hemorragia´ demográfica. La emigración del pueblo a las urbes ha perdido la intensidad de otros tiempos en España pero no se detiene. Hoy sólo uno de cada cinco españoles vive en entornos no urbanos. Las nuevas generaciones siguen buscando en las ciudades empleo, educación para sus hijos o mayores oportunidades de desarrollo personal, y ese flujo se ha acentuado entre las féminas. Por cada 100 hombres rurales hay en España 80 mujeres. Más aun, la mitad de los varones carece de pareja. Así las cosas, la sostenibilidad del medio rural está más que amenazada, advierte un informe de la Fundación La Caixa.
El panorama pinta mal. La población rural de España. De los desequilibrios a la sostenibilidad social´, subraya cómo las últimas décadas de desarrollo socioeconómico en España han tenido un reparto desigual; en el campo la mejoría ha sido tan poco perceptible como para que sus habitantes busquen aún el Dorado urbanita. Lo peor no es tanto el número de los que emigran ya, sino quiénes son; jóvenes y adultos de la llamada generación soporte que va de los 30 a los 49 años, los años de la producción laboral y de la reproducción biológica.
Menos mujeres que en el Ártico. La encuesta señala que casi la mitad de los hombres rurales españoles carezca de pareja. Además, sólo el 45% tiene hijos y la tasa de los varones adultos que aún viven con sus padres es del 3 %, el doble que el de las mujeres. Hay zonas donde la soledad proporcional de los varones rurales españoles es bien llamativa. Según un estudio europeo, en algunas áreas de Castilla y Léon faltan más mujeres en que en poblaciones pesqueras del remoto Ártico noruego.