El Gobierno aprueba una nueva ley del aborto «sensata y ajustada al Derecho»
Los populares temen que se transmita un mensaje equivocado a los jóvenes

De la Vega, tras la aprobación del anteproyecto de ley.
El Gobierno aprobó ayer la reforma de la ley del aborto, que establece la interrupción libre del embarazo hasta la semana 14 y sitúa en 16 la mayoría de edad para decidir sobre la interrupción voluntaria del embarazo, una decisión que ha sido criticada por el PP, que ha anunciado que rechazará el proyecto en el trámite parlamentario.
El Consejo de Ministros dio ayer el visto bueno a la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, una norma que, según la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, es «sensata y ajustada a derecho».
Fernández de la Vega ha asegurado que «derechos, garantía, seguridad y respeto son las claves de la nueva ley», que incorpora algunos cambios respecto al anteproyecto, siguiendo recomendaciones de algunos informes preceptivos, como el del Consejo de Estado.
La reforma establece, además de los plazos, que cada autonomía tendrá al menos un comité clínico.
En cuanto al Código Penal, la nueva ley castigará no sólo a quien practica un aborto fuera de los supuestos establecidos, sino a quien lo haga sin contar con los informes preceptivos; en un centro no autorizado, y consienta o practique un aborto más allá de las 22 semanas fuera de los supuestos extraordinarios previstos en la ley. No obstante, la reforma no incluye pena de prisión para la mujer.
Respecto al trámite parlamentario, la vicepresidenta ha mostrado su voluntad de escuchar a todos los grupos para incorporar algunos de los aspectos que más han preocupado a la sociedad como la información a las menores de 18 años, un diálogo que también buscará el PSOE, según ha dicho la secretaria de Igualdad, Soledad Cabezón.
La vicepresidenta ha remachado que «la voluntad del Gobierno es prevenir los embarazos no deseados».
Sin embargo, el PP no es de la misma opinión, ya que, según la secretaria de Educación e Igualdad del PP, Sandra Moneo, la reforma transmitirá un mensaje equivocado a los jóvenes que «entenderán la interrupción del embarazo como un método anticonceptivo».