Por el abecedario
Las farmacias informan a los 33.000 usuarios diarios de León sobre la gripe A
Las 330 oficinas de la provincia disponen de un protocolo para la prevención y el tratamiento sintomático de los síntomas gripales que empiezan a repuntar

El alivio de los sintomas se consigue con medicamentos o tratamientos no farmacológicos.
Las farmacias son el primer eslabón sanitario. Las 330 oficinas abiertas en la provincia de León atienden una media de 33.000 visitas diarias, convirtiéndose en el primer lugar de referencia para la información de los usuarios sobre cualquier problema de salud.
Como instrumento cercano a la población -”en la provincia hay una farmacia cada 120 metros-” es el lugar idóneo para transmitir al ciudadano la información actualizada sobre la gripe A. Por ello, los responsables de los colegios profesionales han elaborado un protocolo de indicación para que los farmacéuticos dispongan de una herramienta útil y sencilla sobre tratamientos farmacológicos y no farmacológicos para tratamiento de los síntomas.
Las personas que recurren a la farmacia para informarse ha aumentado un 20% en los últimos meses. Una de cada cuatro personas que entra en una oficina no adquiere ningún producto.
El tratamiento aconsejado por los farmacéuticos en cada caso se limita al control de los síntomas . Descongestivos nasales/orales, antihistamínicos -”para la rinorrea-”, analgésicos y antipiréticos -”para el malestar general, dolor o febrícula-”, antitusígenos, expectorantes y mucolíticos -”para la tos-” y demulcentes y antisépticos bucofaríngeos -”para el dolor de garganta-”.
Tratamiento no farmacológico . Al margen del empleo de diversos fármacos para aliviar los síntomas, existen unas medidas de carácter general que son aconsejables en los pacientes afectados.
Las de mayor efectividad son el aumento de la ingesta de líquidos, sobre todo los procedentes de caldos y verduras y zumos de frutas (dos litros al día); dieta ligera y equilibrada; evitar el consumo de tabaco y alcoholidificar el ambiente adecuadamente; evitar los locales cerrados o mal ventilados; evitar los cambios bruscos de temperatura; reposo en cama, pero evitando un excesivo abrigo; el empleo de caramelos, por su efecto demuncente sobre la mucosa faríngea, que produce una reducción de la irritación a ese nivel; y promover las medidas higiénico-preventivas.