Gente de aquí | Una coral en la prisión
León Gótico traspasa las rejas con su música
Las jóvenes voces del coro León Gótico compartieron su repertorio con 300 reclusos en la cárcel de Mansilla

Uno de los presos que trabaja en la televisión de la cárcel entrevista a la coral tras la actuación.
Una veintena de jóvenes entre trece y veintisiete años traspasan por primera vez los rastrillos automáticos de la prisión de Villahierro. No llevan condena alguna, sino música a capella y mucha curiosidad por ver cómo se vive al otro lado de las rejas. El coro León Gótico se estrena en la cárcel.
¡ Ay triste que vengo!, cantaron, como si le hubieran prestado la voz al preso que acaba de ingresar en el penal, tras decender del furgón de la Guardia Civil que llegó al mismo tiempo que el coro.
Acompañados por familiares y bajo la dirección de Carlos Alirio, el jueves por la tarde vivieron una experiencia emocionante -”cantar ante un salón repleto de presos-” y aleccionadora: «La cárcel es un lugar de paso, estamos aquí porque hemos hecho algo que no está bien y pagamos por ello», tal y como les dijo uno de los reclusos mientras les mostraba el plató de la televisión de la prisión de Mansilla de las Mulas.
«Son jóvenes que dedican cuatro horas a la semana a ensayar para poder cantar», explicó el coordinador del coro, Alberto Santamarta, al público: trescientos internos que esperaban en respetuoso silencio el inicio de la actuación. Al fin y al cabo, añadió, «tenemos en común el gusto por la música, aunque la que traemos sea diferente a la del Coro de la Cárcel».
La actuación arrancó con la pieza del siglo XVI del maestro Juan del Enzina y terminó con la composición Luna Habanera de Carlos Alirio Salamanca. Andrea y Jorge interpretaron los solos en Y a se van los segadores y la paloma equivocada de Alberti sobrevoló el escenario con música argentina.
«Lo más emocionante fue ver cómo uno de ellos, desde la segunda fila, se levantó para aplaudir al final por segunda vez. Ha estado fenomenal», comentaron las jóvenes. «Parece que viven bien, pero lo mejor es no pasar por aquí», comentaron.
Al finalizar, el coro fue la estrella invitada de la televisión In Voce, autogestionada por internos. Les preguntaron por Leoncio, su mascota, con bromas sobre su aspecto: «No parece muy gótico...». El concierto llegará al resto del penal a través de este canal.