La excomunión no inquieta a nadie
El PNV no está afectado por las amenazas de Camino mientras que el PSOE está encantado de ir a la hoguera y el PP dice que un cristiano no puede apoyar el aborto
El presidente del PNV, Íñigo Urkullu, señaló ayer que, a pesar de ser «profundamente cristiano», no se siente afectado por las declaraciones del secretario de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, en las que advertía de que quien votará a favor de la ley del aborto está en pecado público. El dirigente nacionalista vasco se preguntó si Martínez Camino representa a todos los obispos y a todos los sacerdotes de la Iglesia católica y si ésta vive en la realidad social que afecta a la sociedad vasca y española. «No estamos condicionando que nadie vaya a hacer la práctica del aborto, eso es una cuestión personal de cada uno», ha subrayado, antes de añadir que lo que están haciendo es tratar de mejorar la ley.
Por su parte, el portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid Adolfo Navarro criticó a Camino, mientras López Villena se mostró «encantado» de ir a la «hoguera» por apoyar la nueva Ley del Aborto y aseguró que si esa actitud supone ser un «hereje», le «encantaría recibir por escrito las credenciales de excomunión».
El portavoz de la Junta de Castilla y León de Santiago-Juárez, expresó ayer que «la Iglesia es mucho más que las manifestaciones» de Camino. Asimismo indicó que no se siente «presionado» por las palabras de Martínez Camino.
Por su parte, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, David Pérez entiende que «un católico no puede apoyar el aborto, por lo tanto, un político católico no puede favorecer una medida que, en definitiva, significa la eliminación de una vida». «El sacrificio de vidas no es nada positivo y no se puede apoyar».