Gente de aquí | Más allá de la asistencia a domicilio
Mujeres al borde del desarrollo rural
Dinamismo femenino en el Luna y Omaña para acceder a yacimientos de empleo que genera el medio natural

El curso de operarias forestales cualifica a un grupo de mujeres para emprender una alternativa labo
Hay ejemplos de esfuerzo formativo entre la mujer rural que resultan directamente proporcionales a las trabas que encuentra -”con escalones de más, con evasivas-” para lograr un puesto de trabajo. De eso trató el tercer foro de la Mujer Rural Emprendedora que completaron integrantes de diferentes asociaciones femeninas del Luna y de Omaña, de los municipios de Soto y Amío, de Barrios, de Murias, principalmente, y que incidió en alternativas laborales en zonas donde los términos alternativa y laboral lindan con la utopía. No el empeño de las mujeres, que va más allá de los corsés y los tópicos. Con la promoción de la asociación Zaquizami, con el asesoramiento y la colaboración de los técnicos del Plan 42 y la consejería de Medio Ambiente y el apoyo de los Ceas, un grupo de mujeres ha buscado más allá de la asistencia domiciliaria como medio de vida, como oficio, como dedicación para el sustento. La oportunidad está en el entorno. Es el monte, porque han obtenido la cualificación como operarias forestales después de formarse en un curso teórico y práctico sobre la materia. «No se quedará ahí», avisa Raquel Familiar que preside el grupo Zaquizami. Habrá oportunidad formativa en relación con otros recursos de la zona, también forestales, en transformación agroalimentaria y en la práctica de producción ecológica.
Superado el requisito de la cualificación, el listón sube enteros. La demanda laboral se puede orientar en función de las necesidades de trabajo; se abre, incluso, la posibilidad de formar cooperativas de empleo, de asociar la producción artesana para la odisea del mercado, para dar actividad donde la despoblación en busca de bienestar generó ríos de soledad y sensación de abandono. Se verán los resultados porque los objetivos son tangibles: estas mujeres leonesas no dibujan castillos en el aire. Van a la esencia; «ahí está el bosque y aquí nuestras manos», dicen. Suficiente. Con menos crecieron imperios.