Jesús Calleja visita los Picos de Europa y comparte un dato de biología tan raro como fascinante
Mientras recorre el Collado de Dobres, Jesús Calleja explica cómo líquenes y óxidos revelan secretos del pasado geológico, una pequeña lección de biología incrustada en la roca
Jesús Calleja comparte en los Picos de Europa una lección inesperada de biología.
Jesús Calleja no estuvo simplemente de paseo, porque su caminata por los Picos de Europa se transformó en una clase improvisada de naturaleza que reveló algo que muchos suelen pasar por alto. Apenas unos días después de emocionar con su discurso en MojoInnova2025, donde compartió una valiente confesión sobre la necesidad de cambiar de rumbo para encontrar la felicidad, este momento en plena montaña refuerza su mensaje: mirar hacia lo esencial también es una forma de vivir con propósito.
Durante su ascenso hacia el Collado de Dobres, el aventurero observa atentamente la roca bajo sus pies y señala que aquello no siempre fue lo que vemos hoy: «Pero esto fue un río alguna vez», dice. En su explicación conecta la geología con la biología al mencionar que ahora el terreno «está lleno … de óxidos ferrosos por ahí. Luego hay líquenes rojos, líquenes, como veis, verdes.»
Al evocar los líquenes, Calleja remite a algo mayor que una curiosidad botánica: «¿Sabéis que los líquenes es de los primeros seres vivos que colonizaron la Tierra?», pregunta retóricamente, desvelando con naturalidad una lección casi olvidada. En ese instante, en lo que podría parecer una simple caminata, se transforma en un instante de ciencia viva.
Así, Calleja explica que aquel lecho fluvial antiguo quedó atrapado bajo capas de sedimento y presión, y luego fue elevado por fallas tectónicas. Ahora esa roca está cubierta por líquenes que combinan hongo y alga. Ese matrimonio simbiótico es uno de los fenómenos más peculiares de la evolución.
Según explica, ese organismo híbrido fue una de las primeras formas capaces de habitar espacios inhóspitos, pionero en colonizar superficies desnudas donde otros seres no podían resistir. Y en medio de esa montaña leonesa emerge como un testimonio vivo del paso del tiempo, de cómo la Tierra se reconstruye continuamente.
Al mostrar ese paisaje, invita al espectador a admirar lo pequeño, lo que cuenta historias olvidadas. Que los líquenes fueron de los primeros seres vivos en colonizar rocas desnudas transforma lo cotidiano en fascinante. Nos recuerda que bajo cada piedra hay un fragmento de historia viva.
Destinos
Jesús Calleja escala la montaña con el túnel más fotogénico de España y el kilómetro vertical más imponente del litoral
Patricia de la Torre
Un paisaje íntimo (y universal) al alcance del caminante
Calleja confiesa: «He estado por todo el mundo, pero superar esto que hago de casa … Ni el Everest.»
Esa declaración condensa el verdadero sentido del viaje. No se trata solo de alcanzar cumbres lejanas, sino de aprender a mirar con otros ojos lo que siempre ha estado ahí.