Serena Williams lanza un mensaje que trasciende el deporte antes de recibir su premio Princesa de Asturias
Oviedo recibe a Serena Williams entre gaitas, emoción y una declaración poderosa sobre igualdad, esfuerzo y el verdadero legado de una campeona

Serena Williams, durante la rueda de prensa celebrada en el Hotel de la Reconquista de Oviedo, donde reivindicó la igualdad en el deporte y recordó su trayectoria antes de recibir el Premio Princesa de Asturias.
Oviedo ya se ha rendido a Serena Williams. La capital asturiana, engalanada para los Premios Princesa de Asturias 2025, vivió este jueves un momento que quedará en la memoria colectiva: una leyenda del tenis bailando al ritmo de las gaitas y regalando uno de los mensajes más potentes del año.
En la víspera de recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, Williams se dirigió a los medios desde el Hotel de la Reconquista, donde compartió un mensaje que fue mucho más allá del deporte: «A las mujeres no deberían pagarnos menos porque nos esforzamos lo mismo que los hombres».
Serena Williams y el origen de su lucha
La tenista recordó sus orígenes humildes con una sinceridad desarmante: «Llego de un entorno sin dinero». Esa fue la primera frase que marcó el tono de toda su intervención, en la que habló del esfuerzo, la disciplina y el papel determinante de su padre, Richard Williams: «Quería que tuviéramos una vida mejor a la suya, y lo consiguió».
Aquel instinto paterno se convirtió en una vida dedicada al tenis. Serena subrayó que fue un «viaje» que la llevó a todos los rincones del mundo, y que aún hoy sigue beneficiándola. «Me enseñaron a esforzarme, a poner el corazón en lo que hago, a no darme por vencida», dijo, dejando claro que el tenis fue su motor de vida.
Igualdad y legado: más allá del deporte
Serena explicó que, desde el principio, le importó tanto su palmarés como el legado que podía dejar en el tenis: «No me refería solo a cuántos torneos podía ganar, sino a mi contribución dentro del deporte».
Uno de sus compromisos más firmes ha sido la lucha por la igualdad salarial en el circuito profesional. «Cuando empecé a jugar, me esforzaba tanto como cualquiera de mis colegas y no entendía por qué yo recibía menos dinero», relató. «Iba a los Grand Slams y nos pagaban diferente. Empecé a pensar qué podía hacer para cambiarlo». Ese pensamiento se convirtió en una batalla crucial: alzar la voz por las que vendrán.
«La vida deportiva es muy corta, y tenemos que usar nuestra carrera como un trampolín para las siguientes generaciones», concluyó.
La victoria más inolvidable: embarazada
Preguntada por el momento más importante de su carrera, Serena eligió uno profundamente humano: el Abierto de Australia de 2017, cuando ganó estando embarazada de dos meses. «No sé ni cómo lo conseguí. Fue un poco triste porque jugué contra mi hermana, que ya sabía que estaba embarazada», recordó. Aquel título fue más que una victoria: fue la demostración de que el cuerpo femenino, incluso gestando vida, es capaz de hazañas históricas.
Fan incondicional de Alcaraz
Durante la rueda de prensa, también habló del tenis español y se declaró admiradora de Carlos Alcaraz: «Soy una fan incondicional. Siempre lo llamo para animarlo». Confía plenamente en que el murciano puede superar los 24 Grand Slams de Djokovic: «Los récords están ahí para superarlos», afirmó con la seguridad de quien ya hizo historia.
Honrada por el reconocimiento
Williams confesó que conoció los Premios Princesa de Asturias cuando se enteró de que Meryl Streep lo había recibido en 2023. «Pensé: ‘Qué bonito’. Nunca imaginé que estaría aquí algún día», dijo entre risas. Al recordar la llamada que le anunciaba su galardón, confesó: «Me faltan las palabras, sigo pensando que es increíble».
La estadounidense ya había ganado muchos premios nacionales, pero reconoce que este tiene un valor diferente: «Es un reconocimiento mundial. Aquí se reconocen las horas de dedicación y todo el trabajo».