Las perlas de Cayetano Rivera el día del juicio por su accidente de tráfico
Cayetano Rivera, tras su accidente: "Fue un percance mínimo". El torero comparece ante el juez acusado de negarse a hacerse la prueba de alcoholemia tras estrellar su coche

Cayetano Rïvera.
El torero Cayetano Rivera pasó ayer por el Juzgado de Instrucción número 4 de Alcalá de Guadaíra, investigado por su presunta negativa a someterse a una prueba de alcoholemia tras sufrir un accidente de tráfico en una rotonda del municipio donde reside.
Visiblemente indignado con la expectación que ha levantado su citación, quiso dejar claro que es un asunto que le atañe solo a él: "No hay personas implicadas más que yo, coches implicados más que el mío y ningún daño material más que dos palmeras".
Sobre las preguntas de los periodistas congregados frente a la sede judicial, zanjó: "No tengo que dar explicaciones de nada. El juicio que tenga, lo tendré. Lo que tenga que decir al juez, se lo diré, y se acabó". Al tiempo, criticó la cobertura informativa del caso: "Me gustaría saber el por qué de este juicio paralelo que me estáis haciendo los medios de comunicación. ¿Vosotros quiénes sois, y yo por qué os tengo que dar explicaciones?". El torero insistió en que el siniestro acaecido el pasado domingo 9 de noviembre no fue más que un incidente menor.
"Ha sido un percance mínimo que le podría haber pasado a cualquier persona. Mi culpa, haberme despistado, lo siento", reconoció ante los micrófonos. La primera versión que trascendió a los medios de comunicación la semana pasada apuntaba al teléfono móvil como origen de esa distracción. Sin embargo, pronto se redirigió el mensaje hacia el mando de acceso a la urbanización en la que reside el torero delante de la que se produjo el siniestro. "Me despisté porque fui a coger el mando. Ya está. No quiero entrar en nada más que no pueda demostrar", subrayó. "Al fin y al cabo ha sido una rotonda y ya está", reiteró a los periodistas, visiblemente irritado. Lo que sí dijo a los medios fue sentirse objeto de una presión injustificada. "Lo que no puede ser es que tenga coches en la puerta de mi casa y aguantar barbaridades que se han dicho sobre mí", protestó. "Físicamente estoy bien; anímicamente, intentando llevar este acoso al que me estáis sometiendo lo mejor posible", añadió.
De demostrarse que el hijo de Carmina Ordoñez se negó a realizar la prueba de alcoholemia requerida por agentes de la Policía Local se enfrentaría a un delito tipificado en el artículo 383 del Código Penal, que contempla penas de prisión de seis meses a un año, además de la retirada del carné de conducir entre uno y cuatro años.