El menú más arriesgado: Dabiz Muñoz vuelve a ponerse el 'look' de Pedroche
Lejos de ser una simple parodia, el posado de Muñoz se ha convertido en un símbolo de complicidad y apoyo hacia su esposa

Como cada cierre de año, el universo del espectáculo y la gastronomía se detiene para presenciar una de las tradiciones más irreverentes y esperadas de las redes sociales. El chef con tres estrellas Michelin, Dabiz Muñoz, ha vuelto a dejar boquiabiertos a sus seguidores al enfundarse en el icónico diseño que su pareja, Cristina Pedroche, lució en las pasadas campanadas. Este gesto, que comenzó casi como una broma privada, se ha consolidado como un ritual de paso obligado antes de que el reloj marque la medianoche, demostrando que el cocinero no solo tiene mano para la vanguardia culinaria, sino también para defender los estilismos más arriesgados del panorama nacional.
La imagen, que rápidamente se ha vuelto viral, muestra al chef luciendo con una confianza envidiable las transparencias y volúmenes imposibles que definieron el vestuario de Pedroche el año anterior. Lejos de ser una simple parodia, el posado de Muñoz se ha convertido en un símbolo de complicidad y apoyo hacia su esposa, quien año tras año enfrenta el escrutinio público por sus elecciones de moda en la Puerta del Sol. Con este posado, el chef de DiverXO logra equilibrar el humor con un mensaje de libertad estética, rompiendo moldes y demostrando que la elegancia y la diversión no están reñidas con el género o la profesión.
La expectación generada por esta fotografía sirve como el aperitivo perfecto para el gran despliegue visual que Pedroche prepara para la Nochevieja actual. Al heredar el vestido por un día, Muñoz no solo rinde homenaje al trabajo de los diseñadores y artesanos que colaboran en el proyecto, sino que también alimenta la curiosidad colectiva sobre qué nueva propuesta conceptual llevará Cristina este año. Esta tradición familiar ha conseguido que el público no solo espere el anuncio de las doce uvas, sino también el momento exacto en el que el mejor cocinero del mundo decide intercambiar la chaqueta de chef por las piezas de alta costura más comentadas de España.