La astronauta leonesa Sara García Alonso: «No es descabellado pensar en factorías espaciales para producir lo que necesitamos en la Tierra»
La investigadora del Centro de Astrobiología y astronauta de reserva de la ESA explica por qué Marte no debe ser un plan B y cómo la exploración espacial puede ayudar a resolver los desafíos críticos de la Tierra

La astronauta y bióloga molecular Sara García Alonso, durante una aparición pública reciente en Madrid
Sara García Alonso es una de las voces más claras y estimulantes del nuevo pensamiento científico español. Astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea (ESA) y bióloga molecular especializada en investigación oncológica, la leonesa ha compartido recientemente dos ideas clave que marcan una diferencia en cómo entendemos hoy la exploración espacial: una reflexión sobre el potencial del espacio para producir medicamentos, recogida en el pódcast 'Esto no ha pasado' de Onda Cero y Newtral, y una visión crítica sobre la colonización de Marte, divulgada en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram.
Entender el espacio como laboratorio: la visión de Sara en el pódcast de Onda Cero
En su intervención en el pódcast 'Esto no ha pasado', García Alonso explicó con claridad su visión sobre el potencial científico del espacio: «El espacio puede convertirse en un gran laboratorio donde hacer ciencia para mejorar la vida de las personas en la Tierra». Desde esa perspectiva, la microgravedad ofrece condiciones únicas para la investigación biomédica: «En el espacio, donde hay condiciones de microgravedad, es posible conseguir estos medicamentos que permitan que sean solubles y se administren en una única inyección».
La investigadora fue más allá al imaginar un futuro próximo en el que «no es descabellado pensar que [...] simplemente serán meras factorías a las que lleguen las naves espaciales con el principio activo, con la materia prima, para producir algo de interés aquí en la Tierra». La idea es que estos productos (medicamentos o compuestos científicos avanzados) regresen a la Tierra tras su fabricación orbital: «Volverá de nuevo a la Tierra atravesando la atmósfera y recogeremos ese producto aquí en la Tierra para aplicarlo».
Marte como experimento, no como huida
En un vídeo divulgativo que publicó en su cuenta de Instagram, Sara García Alonso abordó otra gran narrativa científica: la llegada a Marte. Con una mirada crítica y realista, rechazó la idea de que debamos pensar en el Planeta Rojo como una vía de escape: «Yo no soy muy de la tendencia de que tenemos que llegar a Marte para crear ese planeta B y dar por perdida la Tierra».
Para la astronauta, lo verdaderamente valioso del reto marciano es lo que puede enseñarnos sobre la gestión sostenible de recursos: «Vas a tener que hacer una gestión óptima de los recursos en sistemas cerrados, generar oxígeno a partir de la propia agua, por ejemplo, o conseguir que las propias plantas que te sirven para alimento generen al mismo tiempo el oxígeno que tú necesitas para respirar».
Su enfoque es contundente: «No es tanto colapsar ese planeta, vámonos a otro, sino con la idea de explorar cómo podemos solucionar, a lo mejor cambiando incluso nuestra forma de alimentarnos o de nutrirnos gracias a esas tecnologías, ante un problema tan grave como que llegará efectivamente un momento en el que la cantidad de población y la cantidad de recursos sean incompatibles». Y concluye: «Habrá que cambiar esa forma y esa mentalidad».