Harry y Meghan por Australia, con tickets a más de 1.400 euros
Más allá de los actos, ya sean públicos o privados, la otra polémica ha venido de la mano de la seguridad de los duques

Los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan, se casaron el 19 de mayo de 2018, en la capilla de San Jorge del Castillo de Windsor.
La última vez que el príncipe Harry y Meghan Markle visitaron Australia lo hicieron como miembros de la Corona británica, con todo lo que eso supone en materia de protocolo, organización y seguridad. Ocho años después, el matrimonio ha regresado, esta vez fuera de la firma, en una visita calificada como "privada". No hay actos protocolarios ni saludos desde balcones, pero sí una agenda de cuatro días muy cuidada y seguridad sostenida con fondos públicos. El viaje incluye actos privados, benéficos y empresariales, con actividades en las que las entradas llegan a superar los 1.400 euros. Los Sussex aterrizaron el martes en Melbourne, donde recibieron una calurosa bienvenida en su visita al Royal Children's Hospital, clínica pediátrica líder en el país austral. Decenas de personas se agolparon para ver al hijo menor de Carlos III y a su esposa antes de comenzar su recorrido por las instalaciones sanitarias, durante el que charlaron animadamente con varios pacientes. Un encuentro que supuso un guiño a Isabel II, que inauguró el centro en 1963. Desde allí, el matrimonio tomó caminos separados y Meghan se dirigió en solitario a un refugio de mujeres sin hogar atendido por McAuley Community Services for Women, donde mantuvo un encuentro con víctimas de violencia machista y conoció de primera mano el trabajo de la entidad que da cobijo a mujeres y niños. De nuevo juntos, visitaron el Museo Nacional de Artes de Veteranos de Australia, precisamente una causa, la de los veteranos de guerra y sus familias, con la que el príncipe Harry está muy comprometido. Ayer, participaron en una actividad en la sede del Western Bulldogs de AFL para recaudar fondos destinados a la concienciación sobre la salud mental masculina, la prevención del suicidio, el cáncer de próstata y el cáncer testicular. Pero no todo van a ser eventos filantrópicos y ahí es donde se ha suscitado la controversia. Este jueves, Harry imparte una conferencia en la InterEdge Summit de Melbourne para hablar de liderazgo, seguridad psicosocial y conexión humana en el trabajo. Un evento en el que las entradas van de los 600 hasta algo más de 1.400 euros, aunque también existe una opción más económica del seguimiento online por 300 euros. Cena de gala Por su parte, Meghan también hará negocio en esta escapada de cuatro días a Australia. Será la estrella invitada en el retiro 'Su mejor vida', que tendrá lugar el viernes en el hotel Intercontinental en Coogee Beach organizado por la estrella de la radio local Jackie 'O' Henderson y Gemma O'Neill. Una cita con 300 participantes cuyas entradas VIP cuestan 2.000 euros. Eso sí, incluyen una cena de gala y la oportunidad de mantener una conversación con Meghan, además de una foto grupal. La turné la completan varias actividades en el Australian War Memorial de Camberra, la participación en un tour aborigen a lo largo del río Yarra, la Scar Tree Walk, y la visita a Invictus Australia, en Sídney.
Más allá de los actos, ya sean públicos o privados, la otra polémica ha venido de la mano de la seguridad de los duques. En el mismo momento en que se conoció la visita a Australia, se puso en marcha una petición en Change.org para solicitar que no se financiara públicamente el viaje y que no se les facilitara protección oficial. La cuenta ha logrado más de 46.500 firmas. En este sentido, el portavoz de Harry y Meghan aseguró que los Sussex serían los encargados sufragar todos sus gastos, sin embargo, según ha desvelado el 'Daily Mail', la policía australiana ha previsto un dispositivo mínimo de seguridad, acorde con el carácter privado de la visita, por lo que el hermano del príncipe Guillermo y su esposa son escoltados por las fuerzas de seguridad de Victoria y Nueva Gales del Sur, un servicio público que pagan todos los australianos.