Loquillo en 'Lo de Évole': "Yo no soy un producto, soy un autor"
El icónico rockero analiza su trayectoria en una charla íntima donde defiende su independencia artística y reflexiona sobre el paso del tiempo y la integridad personal

El cantante catalán Loquillo cantará en León el 19 de enero, tras dos intentos fallidos de actuar aquí en el 2009 y 2010.
En una de las entregas más personales de Lo de Évole, el carismático José María Sanz, conocido universalmente como Loquillo, se sentó frente a Jordi Évole para repasar una trayectoria que abarca más de cuatro décadas de rock en España. La entrevista, marcada por un tono confesional pero firme, permitió al artista barcelonés reflexionar sobre su identidad, el paso del tiempo y la evolución de una industria musical que hoy apenas reconoce como propia.
Durante la conversación, el cantante dejó claro que su permanencia en los escenarios no es fruto del azar ni de las modas pasajeras, sino de una férrea disciplina y una visión artística innegociable. "Yo no soy un producto, soy un autor que ha sabido gestionar su propia carrera sin pedir permiso a nadie", sentenció el músico, subrayando que su independencia ha sido tanto su mayor virtud como el origen de sus enfrentamientos más sonados con la crítica y el sistema.
Uno de los momentos más tensos y a la vez reveladores del encuentro fue cuando se abordó la relación del artista con su propia imagen de "tipo duro" y su vinculación con la ciudad de Barcelona. Loquillo no evitó la autocrítica, aunque siempre desde una posición de orgullo por lo vivido. Al ser preguntado por su legado, el rockero fue tajante al afirmar que "el éxito es simplemente poder mirarte al espejo por la mañana y no tener que agachar la cabeza ante lo que ves", una frase que resume su filosofía de vida frente a las presiones externas.
La charla también dedicó un espacio importante a la salud y a la vulnerabilidad, temas que el cantante ha tratado con mayor apertura en los últimos años. Loquillo confesó que enfrentarse a la finitud le ha dado una nueva perspectiva sobre su obra, asegurando que ahora disfruta de cada concierto como si fuera un acto de resistencia cultural. La entrevista cerró con una reflexión sobre el futuro del rock, dejando en el aire la sensación de que, mientras él siga en pie, el género conservará al menos a uno de sus guardianes más inquebrantables.