Jesús Calleja calienta motores para la nueva temporada de 'Volando voy': "Es todo tan genuino"
Jesús Calleja vuelve a ponerse a los mandos de su helicóptero para sobrevolar la geografía española en una nueva entrega del programa

El carismático presentador leonés ha compartido su entusiasmo ante el inminente regreso del programa a Cuatro, destacando la profunda conexión humana que se genera con los habitantes de los pueblos visitados durante las grabaciones.
Jesús Calleja vuelve a ponerse a los mandos de su helicóptero para sobrevolar la geografía española en una nueva entrega de 'Volando voy'. El formato, que se ha consolidado como un referente de la televisión de proximidad, mantiene intacta su esencia: poner en valor el mundo rural a través de la tecnología y la colaboración ciudadana. En cada episodio, el equipo se desplaza a una localidad distinta con el objetivo de cumplir una misión colectiva que mejore la vida de sus vecinos, utilizando para ello herramientas de última generación y, sobre todo, mucho ingenio.
La magia del programa no reside solo en los retos técnicos, sino en el ambiente que se respira tras las cámaras. El propio Calleja ha confesado que los rodajes de esta temporada están siendo especialmente emotivos y divertidos debido a la hospitalidad de la gente. Según relata el comunicador, la autenticidad de los pueblos es tal que el equipo se siente como en casa desde el primer momento. Las jornadas de trabajo se transforman en constantes intercambios de risas, bailes improvisados y muestras de cariño por parte de los lugareños, quienes no dudan en cantar la sintonía del espacio o invitar a todo el equipo a sus mesas.
Esta nueva etapa promete seguir descubriendo rincones olvidados y dándoles la visibilidad que merecen con ese toque de humor y optimismo tan característico del leonés. Jesús Calleja ha asegurado que irá revelando más detalles de lo que sucede en estas grabaciones a medida que avance la producción, dejando claro que 'Volando voy' vuelve con más fuerza que nunca y con el firme propósito de demostrar que el corazón de España late con fuerza en sus pequeñas comunidades.